Feria del Libro Cuenca Lee 2026
Espido Freire reivindica la lectura como un acto de rebeldía y pausa
“Leer es apartarse un poco del mundo para regresar a él de otra manera”. Con esta idea como punto de partida, la escritora Espido Freire ha inaugurado la Feria del Libro Cuenca Lee 2026 en un pregón cargado de reflexión, simbolismo y defensa de la lectura como acto esencial en la sociedad actual.
El acto, celebrado en la Plaza de España y conducido por la periodista Noelia Caballero, ha reunido a autoridades, libreros y lectores en una cita que marca el inicio de una de las grandes semanas culturales de la ciudad. Desde el inicio, Freire ha expresado la emoción que supone dirigirse a un público reunido en torno a los libros, recordando que cuando se comienza a escribir “ni en los sueños más disparatados” se imagina un momento como este. La autora ha dicho que ser pregonera le ha permitido “renovar” su vínculo con los lectores, al que ha definido como un “pacto de amistad eterna”.
Durante su intervención, la escritora ha incidido en el papel fundamental de las ferias del libro en una época dominada por lo digital. Ha señalado que estos espacios siguen siendo “imprescindibles” para preservar el conocimiento, la tradición y el contacto directo con la cultura escrita. En este sentido, ha advertido de que la sociedad actual vive en una “generación bisagra” entre lo analógico y lo digital, lo que exige responsabilidad a la hora de mantener ese equilibrio.
Freire ha profundizado en el significado de la lectura, subrayando que no se trata solo de un acto intelectual, sino de una experiencia vital. “Leer no es solo leer”, ha dicho, antes de explicar que implica detenerse, observar y reconstruir el mundo desde otra perspectiva. Frente al ritmo acelerado de la vida cotidiana, ha defendido la lectura como un ejercicio de pausa: “El libro no grita, no interrumpe, no insiste”, ha expresado, lamentando que precisamente por eso muchas veces se posponga.
En esta línea, ha asegurado que leer exige una atención “lenta, entera y corporal”, muy alejada de la atención fragmentada que generan las pantallas. Así, ha planteado la lectura como un acto casi subversivo: “El mundo nos quiere acelerados, distraídos, ocupados. Y el libro nos quiere quietos”, ha afirmado, reivindicando esa quietud como una forma de rebeldía frente al ruido contemporáneo.
La autora ha abordado también el impacto de la inteligencia artificial en el ámbito cultural. Aunque ha reconocido sus ventajas, ha advertido de sus límites, señalando que las máquinas pueden generar textos, pero no pueden sustituir la experiencia de leer. “Nadie puede emocionarse por nosotros ni reconocer en una frase algo que no sabíamos que latía dentro”, ha expresado, defendiendo la lectura como un proceso íntimo e irreemplazable.

El pregón ha tenido además un marcado carácter local, con constantes referencias a Cuenca como espacio literario. Freire ha explicado que la ciudad “no se mira de una vez, se lee despacio”, estableciendo un paralelismo entre sus calles, su paisaje y el propio acto de leer. Ha descrito Cuenca como un lugar donde “cada piedra es una sílaba y cada puente una pregunta”, en una metáfora que ha recorrido buena parte de su intervención.
En ese repaso a la identidad cultural conquense, la escritora ha recordado a autores como Federico Muelas, Diego Jesús Jiménez o Raúl del Pozo, así como a figuras clave del arte contemporáneo como Fernando Zóbel, Gustavo Torner y Gerardo Rueda, subrayando el peso cultural de la ciudad en distintas disciplinas.
Antes del pregón, Noelia Caballero ha detallado algunos de los datos más relevantes de esta edición de Cuenca Lee, que reúne a unos 70 escritores, 30 casetas y más de 40 clubes de lectura. Además, ha destacado la presencia de autores de renombre como María Dueñas, Marta Robles o Luz GaBás, junto a escritores locales, en una programación que combina literatura, música y actividades culturales.
Caballero ha puesto también el foco en el impacto económico de la feria, señalando que durante estos días una librería puede concentrar entre el 70 y el 80 por ciento de sus ventas de varios meses, lo que evidencia la importancia de este evento para el sector.
En la recta final, Freire ha lanzado un mensaje directo a los asistentes, invitándoles a recuperar el hábito de la lectura sin prisas. “Ojalá alguien encuentre un libro que lo acompañe durante mucho tiempo”, ha expresado, apelando a la capacidad transformadora de la literatura.
El acto ha concluido con el corte de cinta que ha dado por inaugurada oficialmente la Feria del Libro Cuenca Lee 2026, que se celebrará hasta el 3 de mayo y que vuelve a convertir a la ciudad en punto de encuentro entre autores, lectores y libreros, en torno a una idea que ha sobrevolado todo el pregón: la lectura como refugio, como herramienta y como forma de entender el mundo.