El aumento de casos de sarampión a nivel mundial y europeo ha vuelto a situar esta enfermedad en el foco sanitario, pese a que España había sido considerada durante años un país libre de transmisión endémica. Sin embargo, la situación en la provincia de Cuenca es de tranquilidad. Así lo explica en una entrevista con Las Noticias de Cuenca el delegado provincial de Sanidad, José María Pastor, quien subraya que durante el año 2025 no se ha confirmado ningún caso positivo en la provincia y que el único caso sospechoso registrado fue finalmente descartado.
Pastor recuerda que el sarampión es una enfermedad vírica “extremadamente contagiosa”, cuyo reservorio es exclusivamente humano y que se transmite por contacto directo a través de secreciones respiratorias o gotitas en suspensión en el aire. “Un solo caso puede llegar a contagiar hasta a 18 personas susceptibles”, incide, motivo por el cual la vigilancia epidemiológica y la vacunación resultan claves para evitar brotes.
La cobertura de vacunación en Castilla-La Mancha supera el 97%, por encima del 95% que marca la estrategia nacional
A nivel epidemiológico, Pastor contextualiza el aumento de casos. En 2024 se notificaron en la Unión Europea más de 35.000 casos, frente a los cerca de 4.000 del año anterior. En España, se confirmaron 227 casos ese mismo año, la mayoría en personas no vacunadas. En Castilla-La Mancha, durante 2025 se notificaron 26 casos, de los que 17 fueron confirmados, once de ellos en personas no vacunadas, y se registraron tres brotes, ninguno en la provincia de Cuenca.
En relación con la vacunación, el delegado provincial recuerda que en Castilla-La Mancha la vacuna triple vírica se administra a los 12 meses y a los cuatro años. Además, se incide en la vacunación de personas de entre 5 y 65 años que no estén vacunadas o no tengan constancia de haber recibido las dos dosis, así como en profesionales sanitarios por su mayor exposición. “La región supera el 97 % de cobertura vacunal, por encima del 95 % que marca la estrategia nacional”, subraya, lo que permite lanzar un mensaje de tranquilidad.
El delegado provincial explica que España cuenta con un plan estratégico para la eliminación del sarampión y la rubéola basado en tres grandes pilares. El primero es el fortalecimiento de la inmunidad de la población, con el objetivo de alcanzar y mantener una cobertura vacunal superior al 95 % con dos dosis de la vacuna triple vírica. El segundo se centra en reforzar los sistemas de vigilancia, detección precoz y actuación ante posibles brotes. Y el tercero apuesta por la información, la comunicación y el asesoramiento a la ciudadanía como herramienta transversal.
En cuanto a la detección de casos, Pastor detalla que se utilizan tres criterios: clínico, diagnóstico y epidemiológico. Clínicamente, el sarampión se manifiesta con fiebre y exantema, a los que pueden asociarse síntomas como rinitis, conjuntivitis o tos. El diagnóstico se confirma mediante pruebas de laboratorio, mientras que el criterio epidemiológico tiene en cuenta el contacto previo con un caso confirmado entre siete y 18 días antes del inicio de los síntomas. Se considera brote cuando se producen dos o más casos relacionados en un mismo entorno.
Ante un caso sospechoso, Sanidad activa de inmediato los protocolos de control. “Se procede al aislamiento, ya que la persona es contagiosa desde cuatro días antes hasta cuatro días después del inicio del exantema”, explica Pastor. Además, se investiga el origen de la infección, se localiza y hace seguimiento de los contactos y se aplican medidas preventivas. En aquellos contactos susceptibles expuestos en las primeras 72 horas, la vacunación resulta eficaz, mientras que en determinados grupos de riesgo se administra inmunoglobulina específica.
Finalmente, el delegado provincial advierte de las posibles complicaciones del sarampión, que pueden aparecer hasta en un 30 % de los casos. Entre las más frecuentes se encuentran otitis, diarreas o infecciones respiratorias, aunque también pueden darse complicaciones graves como neumonías, encefalitis o afectación cardíaca. “Por eso insistimos tanto en la vacunación, ya que es la herramienta más eficaz para proteger a la población de una enfermedad que es prevenible”, concluye el delegado provincial.