Cuenca come fresas de Huelva
El Parque de Santa Ana de la capital conquense ha sido escenario este martes de una nueva parada de la campaña #YoComoFresasDeHuelva. Impulsada por UPA y la Diputación de Huelva ha repartido 1.000 tarrinas de fresas entre los ciudadanos para promover el consumo de este producto nacional.
El secretario ejecutivo de UPA Cuenca, Miguel Esponera, ha agradecido que Huelva haya elegido la provincia para esta acción que busca dar a conocer al consumidor el esfuerzo que hay detrás de su producción. “Estas campañas ayudan a visibilizar el trabajo de las explotaciones familiares, el esfuerzo que supone sacar adelante un producto de calidad y sano como es la fresa española”, ha señalado.
Por su parte, el secretario general de UPA Huelva, Manuel Piedra, ha explicado que esta iniciativa alcanza ya su tercera edición y recorrerá 16 provincias españolas este año. Tras pasar por ciudades como Madrid, Barcelona o Segovia, la campaña llega por primera vez a Cuenca, donde, según ha indicado, se busca “reconocer también a esta ciudad y demostrar que aquí también se consumen fresas de Huelva”.
En este sentido, Piedra ha subrayado el peso del sector fresero onubense, responsable del 98% de la producción nacional, y ha puesto el foco en las dificultades que atraviesan los agricultores, especialmente tras una campaña marcada por las borrascas que han reducido la producción. Además, ha destacado el carácter generador de empleo del sector, con más de 150.000 trabajadores implicados diariamente en la recolección.
Además, ha aprovechado para poner el foco en la diferencia entre el precio que paga el consumidor y lo que percibe el agricultor. Según ha explicado, mientras el kilo de fresas puede alcanzar entre 3,50 y 4 euros en el mercado, el productor recibe menos de un euro, teniendo que asumir además los costes de producción, transporte y mano de obra. Por ello, la campaña también pretende poner en valor las variedades autóctonas desarrolladas en los últimos años, como la “Marisma”, fruto de la investigación nacional frente a las antiguas variedades importadas.
En relación con la Ley de la Cadena Alimentaria, desde UPA Huelva han sido contundentes al asegurar que “no se cumple” y, a modo de ejemplo, Piedra ha comparado su aplicación con la normativa de tráfico. “Cuando hay vigilancia y sanciones, se cumple; pero si no hay inspectores, no hay control y la ley no se aplica”. En este sentido, ha señalado que la falta de inspección por parte de algunas comunidades autónomas impide que esta normativa garantice precios justos para los productores.
La acción continuará en otras ciudades españolas en los próximos días, con el objetivo de reforzar el mensaje de que las fresas de Huelva son “sanas, seguras y sostenibles” y acercar al consumidor la realidad del campo.