“El anime no es una cosa de raros ni de gente extraña”
Durante algunos años, María Montes (Cuenca, 2003) fue enlazando amistades con otros aficionados al anime casi de forma espontánea: compañeros del instituto, conocidos de conocidos y personas que fue encontrando en eventos de cultura japonesa fuera de Cuenca. Aquellas experiencias terminaron sembrando una idea: crear en su ciudad un espacio parecido para quienes compartían las mismas aficiones. Así nació CuenKon, una asociación cultural que un año después de su creación ya ha conseguido consolidar una comunidad alrededor del manga, el cosplay y la cultura friki.
Coincidiendo con el Día del Orgullo Friki, que se celebra este 25 de mayo, CuenKon atraviesa uno de sus momentos de mayor crecimiento tras comprobar que existía mucho más interés del que imaginaban. “Somos un grupo de frikis para frikis. Muchas veces viene incluso más gente de la que esperábamos en las actividades que organizamos”, nos cuenta María Montes, presidenta de la asociación. La joven define además el mundo friki como “una identidad” y considera que este tipo de aficiones se viven hoy con mucha más naturalidad que hace unos años.
María ha convivido con ese universo desde la infancia y recuerda que durante mucho tiempo ni siquiera era consciente de todo lo que existía detrás de aquellas series que veía. “Yo pensaba que eran dibujos que estaban en japonés y ya está. Fue cuando vi ‘Death Note’ y empecé a investigar más cuando descubrí que había muchísimas más series, géneros y toda una cultura detrás”, explica. Aquella serie, una de las más populares del anime, terminó convirtiéndose para ella en una puerta de entrada a un mundo que años después acabaría trasladando a Cuenca.
A partir de ese momento, el anime dejó de ser una afición personal para convertirse en una forma de relacionarse con otras personas. María nos explica que una de las cosas que más le atrajeron de este tipo de entornos fue precisamente la facilidad para conectar con gente que compartía intereses similares. “Mi amigo tenía un amigo y al final ibas conociendo cada vez a más gente”, recuerda sobre aquellos primeros contactos que, con el paso del tiempo, acabarían desembocando en la creación de la asociación.
Aunque el anime ocupa el centro de buena parte de las actividades de CuenKon, la presidenta de la entidad insiste en que detrás existe un interés mucho más amplio por la cultura japonesa y por todo lo que la rodea. Para ella, uno de los aspectos más llamativos es la importancia que Japón concede a disciplinas artísticas como la música: “Allí se hacen canciones completas y bandas sonoras enormes para series. Se nota muchísimo la importancia que le dan a la música y a la creatividad”. También destaca la variedad de historias y temáticas que ofrece el anime, algo que, a su juicio, explica buena parte de su popularidad entre públicos muy distintos. “Hay series que son simplemente para reírte y pasar el rato, pero otras te enseñan muchísimo sobre la vida”.
Ese carácter diverso es precisamente uno de los elementos que más reivindican desde la asociación cultural. Lejos de la imagen estereotipada que durante años acompañó al mundo friki, María considera que cada vez existe una mayor normalización de este tipo de aficiones. “Ahora que se ha puesto más de moda ver anime, la gente se está dando cuenta de que no es una cosa de raros ni de gente extraña”, comenta. Un ejemplo de ello es el cosplay, una práctica que gana cada vez más presencia en encuentros y actividades culturales y que “consiste en recrear personajes de ficción mediante vestuario, maquillaje o interpretación”.
Para quienes nunca se han acercado a este mundo, Montes lo resume así: “El cosplay es simplemente traer un personaje a la vida real. Hay gente que hace los trajes completamente a mano, otra que modifica cosas compradas y otra que mezcla ambas opciones. Es una actividad abierta a todo el mundo”.
“Yo pensaba que el anime eran solo dibujos en japonés, hasta que descubrí que detrás había muchísimas series diferentes y toda una cultura”
PRESENTE Y FUTURO
Durante este primer año de actividad, CuenKon ha organizado distintas propuestas relacionadas con el manga, el anime y la cultura japonesa. Algunas de ellas, reconoce la presidenta, “superaron ampliamente las previsiones iniciales de asistencia”. En una de las actividades centradas en leyendas de terror japonesas, por ejemplo, el número de asistentes obligó incluso a replantear parte de lo que tenían preparado. “Habíamos pensado algunas actividades más, pero vino mucha más gente de la que esperábamos”, explica.
Ese crecimiento progresivo ha reforzado la sensación de que existía en Cuenca una comunidad interesada en este tipo de contenidos. Por eso, los planes inmediatos de la asociación pasan por seguir consolidando ese grupo mediante actividades y encuentros periódicos. “Ahora mismo queremos seguir formando nuestra familia y conseguir que todos nos sintamos cercanos entre nosotros”.
La asociación sueña con poder organizar un gran evento relacionado con la cultura japonesa y el ocio alternativo. Entre sus ideas aparecen exhibiciones de cosplay, invitados vinculados al dibujo o al K-pop y actividades capaces de atraer participantes de otros puntos de España. “Nos gustaría que en el futuro pudiera hacerse un evento más grande, con distintas actividades y gente llegada de otras provincias”.