La Gerencia de Atención Integrada de Cuenca ha conseguido amortiguar de forma temprana el impacto del traslado al nuevo Hospital Universitario de Cuenca, “un proceso que habitualmente conlleva un aumento significativo tanto de las listas de espera quirúrgicas como de consultas”, en palabras del delegado provincial de Sanidad en Cuenca, José María Pastor.
Antes del traslado completo al HUCU, la actividad asistencial se incrementó en un 7 por ciento, una planificación que ha permitido absorber el complejo cambio organizativo y adaptarse a los nuevos quirófanos y circuitos asistenciales. Según los datos con los que cuenta la Gerencia de Atención Integrada, esta estrategia ha dado un excelente resultado, ya que las listas de espera han bajado incluso después del traslado, y la previsión es cerrar el año 2025 con mejores cifras que las esperadas inicialmente. “El golpe de trasladar un hospital se ha amortiguado muy bien en esta gerencia”, ha subrayado Pastor.
Desde la Gerencia se destaca que el proceso de adaptación a unas nuevas instalaciones requiere tiempo y ajustes técnicos, pero que el aumento previo de la actividad es lo que ha permitido minimizar el impacto tanto en cirugía como en consultas externas.