Es noticia en Tarancón: Natación
Cultura

Un siglo de pasión por la música

La Agrupación Nuestra Señora de Riánsares de Tarancón, compuesta en la actualidad por 114 músicos, celebra su centenario a lo largo de este año con diversos actos
La Agrupación Musical Nuestra Señora de Riánsares de Tarancón, en una imagen de 2014. Foto: Mejía
10/03/2024 - Dolo Cambronero

Ha estado presente en todos los grandes acontecimientos festivos de la localidad de Tarancón en los últimos cien años. Nacida hace un siglo, la ahora Agrupación Musical y Cultural Nuestra Señora de Riánsares, que ha contado con 14 directores en su historia, va a celebrar su centenario por todo lo alto con una serie de actos que se desarrollarán a lo largo de todo el año.   

Los inicios de la agrupación se remontan a 1924, cuando la Corporación Municipal encargó a Julián Gómez García, conocido como ‘El ciego Parrito’, la formación musical de los jóvenes con el fin de crear una banda aunque tuvieron que pasar dos años hasta que salieron por primera vez a tocar por las calles. La irrupción de la Guerra Civil supuso un parón de unos años pero después volvió a reorganizarse llamando a los antiguos músicos y desde entonces no ha cesado su actividad en ningún momento, creciendo paulatinamente en número de miembros. 

“En sus inicios había entre 55 y 60 músicos y luego ha tenido altos y bajos, como todos los colectivos”, cuenta su director actual, Isabelo Chaves (61 años), que lleva al frente de la banda desde 1991. Natural de Horcajo de Santiago, estudió Clarinete en el Conservatorio Superior de Madrid y antes de llegar a Tarancón, fue músico militar. “Al principio era un hobby pero la música se convirtió luego en mi profesión y ha sido mi vida. He tenido la suerte de dedicarme a algo que es mi pasión”, celebra.  

A lo largo de estas tres décadas en las que Chaves lleva la batuta, la agrupación ha variado significativamente. “Cuando yo llegué era mucho más básica”, cuenta, recordando que, hasta entonces, un profesor le daba clase a todos los músicos, con independencia del instrumento que tocasen mientras que ahora cuentan con especialistas para cada uno de ellos. “La enseñanza ha cambiado muchísimo. Pero no solo en Tarancón; ocurrió en todas las bandas”, puntualiza. 

El germen de ese impulso fue la Escuela Municipal de Música, apunta Chaves. “Le propuse al Ayuntamiento crear una escuela para mejorar la banda. Y eso supuso una gran evolución porque los chicos han ido llegando a la agrupación cada vez mejor preparados”, considera, agradeciendo también el apoyo que han ido brindando los sucesivos equipos de gobierno que han pasado por el Consistorio y que ha permitido que la iniciativa haya podido seguir desarrollándose. 

NUEVOS INSTRUMENTOS

Todo ello también ha posibilitado incorporar en sus filas instrumentos como el oboe o el fagot. “Antes era impensable porque son más de banda sinfónica y aquí nos dedicamos más a hacer procesiones y actos de calle que conciertos. Pero ahora también los tenemos. La banda está completa, con todos los palos cubiertos. Hay instrumentos de cuerda, de madera, metales…”, pormenoriza. 

Para el director, uno de los grandes hitos sucedidos a lo largo de este siglo de historia fue la incorporación de la mujer a la banda en la década de los ochenta, lo que hizo crecer el número de componentes. “Fue un cambio muy significativo”, subraya.

En la actualidad, cuenta con 114 músicos –antes de pandemia llegaron a ser 132 aunque no se ha llegado a recuperar la cifra–, casi la mitad de ellos mujeres. El miembro más joven de la banda tiene 14 años y el mayor, 78. “Eustaquio Vindel, que toca el clarinete bajo. Está fenomenal y cuando suspendo un ensayo, se enfada”, bromea. 

En cuanto al papel de las bandas, destaca su función cultural y social: “Hace 100 años ¿quién tenía una radio? Serían muy pocos. Cuando se creó, su misión era acercar la música y la cultura a la gente del pueblo. Y hoy, también llevamos la música en vivo y le damos realce a las fiestas y distintos actos que se organizan en Tarancón”. 

Y es que no se pierden ninguno, ofreciendo alrededor de una veintena de actuaciones en la localidad a lo largo de todo el año, desde Navidad a las fiestas patronales y Semana Santa, entre otras celebraciones.  

PROGRAMA DE ACTOS 

Y la actividad se intensificará este año por el centenario, para el que también se diseñará un logotipo conmemorativo. La programación arrancará el jueves 30 de mayo, día del Corpus, cuando se quiere celebrar un concierto con la Banda Militar de Aviación, aunque la actuación no está cerrada aún. 

Los actos continuarán el 2 de junio, con la inauguración de la exposición sobre la historia de la banda en el edificio del antiguo mercado. La muestra estará hasta el 13 de julio y todos los sábados se desarrollarán en el espacio conciertos de tríos y cuartetos con miembros de la banda. Además, el día de la apertura, también se tiene previsto celebrar un acto institucional en el auditorio que incluirá un concierto y al que se invitará a distintas autoridades y a los presidentes de la agrupación que aún viven y se homenajeará a los fallecidos. En el caso de los directores, Chaves es el único vivo.

Y el 13 de julio, día de la clausura de la exposición, se quiere organizar un encuentro de bandas de música de la provincia en la puerta del mercado.

Ya en septiembre, el día 5, coincidiendo con el encendido de las luces y el inicio de las fiestas patronales, habrá un concierto especial con la participación de grupos locales (Caño Gordo, Zas!! Candil Folk y la Coral Malena). La idea es que la banda toque un par de piezas con cada una de las formaciones y acabar todos juntos interpretando temas de la música popular de la localidad. 

Finalmente, el tradicional concierto de Navidad de la banda pondrá el broche de oro a los actos del centenario.

Mirando al futuro, Chaves desea que “la agrupación siga otros 100 años más y que la gente disfrute de la banda actual de Tarancón, que tiene muchos seguidores”. “Hay veces que en los conciertos se queda gente fuera que no puede vernos. Pero aquí estamos e intentaremos por todos los medios seguir adelante. La música alegra a todo el mundo”, concluye.