La declaración de voluntades anticipadas, conocida popularmente como testamento vital, es un documento legal que permite a cualquier persona mayor de edad dejar por escrito qué asistencia sanitaria desea recibir si, llegado el momento, no pudiera expresar su voluntad. En la provincia de Cuenca, esta herramienta sanitaria y ética ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años, alcanzando las 1.138 personas inscritas a 31 de diciembre de 2024, lo que representa el 9,06 % del total regional, según confirma el delegado provincial de Sanidad, José María Pastor, en una entrevista con Las Noticias de Cuenca.
El objetivo principal de este documento, remarca el delegado, es respetar la autonomía del paciente cuando es consciente y libre para decidir, ya que con este documento “se evitan tratamientos innecesarios o que la persona no desee recibir en caso de estar en un estado de salud crítico en el que no pudiera trasmitir su voluntad, y se facilita la toma de decisiones tanto a los profesionales sanitarios como a las familias”.
Entre las voluntades que pueden expresarse figuran no solo las relativas a tratamientos o cuidados médicos, sino también la donación de órganos o del cuerpo a la ciencia y, en los casos previstos por la ley, la solicitud de la prestación de ayuda para morir dignamente. “Todo queda recogido en un texto claro y deliberado, que permite que se cumpla la voluntad de la persona incluso cuando no puede comunicarla”, subraya José María Pastor.
Dónde se puede realizar
La declaración, como expone el responsable provincial de Sanidad, puede formalizarse de tres maneras diferentes. La primera es ante un funcionario del Registro de Voluntades Anticipadas de Castilla-La Mancha, la segunda ante notario y la tercera ante tres testigos mayores de edad y con plena capacidad de obrar. Los modelos oficiales están disponibles en todos los centros de salud, hospitales y puntos de registro de la región, así como en la página web de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Una vez que se ha formalizado en papel, hay que tramitarla y registrala, y en la provincia hay diferentes puntos habilitados para ello. En primer lugar, se puede acudir a los centros de salud Cuenca I, Cuenca II, Cuenca III y Cuenca IV, en el Centro de Salud de Minglanilla, los dos Centros de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) de Tarancón y Motilla del Palancar, así como en el Hospital Virgen de la Luz, próximamente en el Hospital Universitario, así como la propia Delegación Provincial de Sanidad en Cuenca, que es el punto que centraliza el trámite final de inscripción y custodia del documento. “Aquí se garantiza su custodia”, precisa Pastor.
Se pueden registrar en los cuatro centros de salud de la capital, en el de Minglanilla, los dos CDT de Motilla y Tarancón así como el hospital y SanidadEvolución del registro
El registro de voluntades anticipadas en Castilla-La Mancha se puso en marcha en 2006, aunque en sus primeros años fue muy testimonial. “Empieza a cobrar verdadera importancia a partir de 2015, cuando se consolida con todas las garantías legales, aunque el mayor impulso se le da a partir de 2023, después de la pandemia”, recuerda el delegado.
En el territorio conquense, la evolución ha sido progresiva: en 2015 se contabilizaron apenas 40 declaraciones (24 mujeres y 16 hombres), mientras que en 2023 las cifras ascendieron a 221 (128 mujeres y 93 hombres). En lo que va de 2025, hasta el 31 de octubre, se han registrado 183 nuevos otorgantes, y se prevé que este año cierre con más de 200 declaraciones.
Pastor destaca que existe una clara diferencia por sexos: “En torno al 60% de las declaraciones corresponden a mujeres, frente al 40% de hombres”, una tendencia similar a la registrada en el conjunto de la región. También señala que, aunque la pandemia ralentizó el crecimiento, en los últimos años “se ha recuperado el ritmo e incluso se ha disparado el interés de la población”.
Importancia
El delegado subraya la importancia de que la ciudadanía conozca esta posibilidad y reflexione sobre ella “como un acto de responsabilidad y libertad personal”. “Cuando una persona es plenamente consciente y tiene capacidad de obrar, puede decidir cómo quiere que se afronte su final llegado el caso, qué cuidados desea recibir y a cuáles no quiere acceder, o si quiere donar cualquier órgano o destinar su cuerpo a la ciencia”, afirma.
Pastor recuerda que se pueden designar hasta tres representantes que actúen como interlocutores ante el médico responsable, y recomienda que esas personas conozcan de antemano la existencia de la declaración. “Es fundamental que quienes sean nombrados sepan que llegado el momento tendrán ese papel, para que puedan respetar y hacer valer la voluntad del paciente”, añade.
Con más de un millar de conquenses que ya han plasmado su decisión, la Delegación de Sanidad insiste en que este instrumento “no solo protege la libertad individual, sino que alivia la carga emocional de las familias y ofrece seguridad a los profesionales”. Como concluye José María Pastor, “hablar de las voluntades anticipadas es hablar de dignidad, de respeto y de humanidad en los momentos más difíciles”.