El Plan Veo suma más de 330 solicitudes en Cuenca para gafas y lentillas de menores
El 16 de diciembre el Gobierno central anunció el arranque del Plan Veo, un programa de ayudas impulsado por el Ministerio de Sanidad que ofrece ayudas directas de hasta 100 euros al año para la compra de gafas graduadas o lentillas a niños y adolescentes de 0 a 16 años. Esta medida, vigente hasta 2026, busca mejorar la salud visual infantil.
En la provincia de Cuenca, según datos aportados por el Ministerio de Sanidad, hasta el 27 de enero se habían registrado 332 solicitudes y 35 ópticas se habían adherido al Plan en el conjunto provincial y la valoración de la sociedad está siendo “muy positiva”.
Así lo explica Silvia Ramos Ballesteros, gerente de Óptica Míranos, que ha recibido “muchas solicitudes desde su puesta en marcha”. A su juicio, la ayuda económica está facilitando que las familias revisen con mayor frecuencia la salud visual de los menores. “Es una ayuda importante que hace que las familias revisen con más frecuencia la graduación de los niños, que al final es de lo que se trata”, explica.
En cuanto al tipo de productos más demandados, Ramos apunta que la mayoría de solicitudes están relacionadas con gafas graduadas. “Los padres prefieren esta opción, sobre todo cuando los niños son pequeños, porque son más cómodas que las lentes de contacto” detalla.
En cuanto al funcionamiento, los menores de cinco años, deben acudir primero al oftalmólogo para obtener la prescripción de la graduación. A partir de esa edad, las propias ópticas pueden realizar la revisión visual y tramitar la ayuda. Posteriormente, el descuento de hasta 100 euros se aplica directamente sobre el precio final del producto.
En este último supuesto, las ópticas deben registrar en la plataforma habilitada por el Ministerio de Sanidad la documentación necesaria, entre la que se incluye la graduación, la factura y la tarjeta sanitaria del menor, que permite acreditar la edad y garantizar que la ayuda se solicita una sola vez al año.
“Es una ayuda importante que hace que las familias revisen con más frecuencia la graduación de los niños”
Desde el sector señalan que el programa también presenta algunos aspectos pendientes de resolver. Ramos explica que, aunque el proceso de solicitud funciona correctamente, las ópticas aún no han recibido los pagos correspondientes a las ayudas tramitadas. “Se anunció que el abono se realizaría primero al Colegio Nacional de Ópticos y posteriormente a las propias ópticas en un plazo aproximado de quince días, pero empezamos a mediados de diciembre y a día de hoy no se nos ha abonado absolutamente nada”, afirma.
Pese a ello, la valoración general de la iniciativa sigue siendo positiva desde el sector. “Todo aquello que ayude a la gente a poder cuidar su salud visual y que tenga un impacto positivo en las familias siempre es bien recibido”, concluye Silvia Ramos.