La ganadería de Pedro Miota debutará en San Julián
La ganadería de Pedro Miota deburará con novillada picada en la Feria de San Julián de este año dentro del abono de la feria. Un paso histórico para un hierro joven, criado en la provincia y que, tras años de crecimiento, llegará por primera vez a una de las grandes citas taurinas de la temporada.
La empresa Maxitoro vuelve así a apostar por la tierra y por el protagonismo de los proyectos ganaderos conquenses dentro de una feria de máxima categoría, reforzando su línea de apoyo al tejido taurino local y al desarrollo de nuevos hierros de la provincia.
La historia de la ganadería comienza en 2016, cuando Pedro Miota, natural de Las Majadas y nacido en octubre de 1984, funda un proyecto ganadero propio a partir de vacas y hierro procedentes del Marqués de Domecq a través de Curro Fuentes. Con el paso de los años, el hierro ha ido incorporando diferentes líneas genéticas, con aportaciones de Núñez de Tarifa, Torres Gallego y sementales de Núñez de Cuvillo, además de selección propia, buscando un toro con personalidad y sello definido.
Actualmente, la ganadería cuenta con alrededor de 110 vacas que pastan en la finca Osilla del Palmero, en Villar de Olalla, donde se desarrolla un trabajo constante de selección y evolución genética. Entre sus singularidades destacan el herrado en el lado izquierdo y su divisa verde y blanca, elementos ya reconocibles dentro de un hierro que ha ido haciéndose hueco en el circuito de festejos menores y clases prácticas.
Hasta ahora, la presencia de Pedro Miota en la Feria de San Julián había estado ligada a las clases prácticas y festejos sin caballos, un terreno en el que la ganadería ha dejado sensaciones positivas y donde ha ido creciendo poco a poco. Este año, sin embargo, llega el gran salto: la novillada con picadores y la entrada oficial en el abono fuerte de la feria.
“Para nosotros es un orgullo enorme debutar en San Julián con una novillada picada. Llevamos muchos años trabajando y creciendo poco a poco, y hacerlo en nuestra tierra tiene un significado muy especial”, ha señalado el propio ganadero, que afronta la cita con mezcla de responsabilidad e ilusión. “Es un sueño que llevábamos persiguiendo mucho tiempo y queremos que la gente de Cuenca se sienta identificada con esta ganadería”, añade.
El debut de Pedro Miota supondrá además una de las citas más esperadas para la afición local, que verá cómo un proyecto nacido en la provincia alcanza uno de los escaparates más importantes del verano taurino. Un nuevo paso adelante para una ganadería joven que continúa construyendo su identidad desde el campo y desde la paciencia, y que ahora afronta el mayor reto de su trayectoria.