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Educación

Educación de vanguardia para explorar el futuro desde Cuenca

Por el Centro Rural de Innovación Educativa de Carboneras de Guadazaón pasarán este curso más de 1.300 alumnos de 57 centros de Primaria y Secundaria
Fotos: Saúl García
30/11/2023 - Rubén M. Checa

En Carboneras de Guadazaón se encuentra un faro de conocimiento que está iluminando el camino hacia el futuro de la educación desde el ámbito rural. Se trata del Centro Rural de Innovación Educativa (CRIEC), un proyecto único en Castilla-La Mancha que abrió sus puertas en 1987 y que ha estado transformando e innovando en la manera en que se aborda la enseñanza creando así un oasis de oportunidades educativas para los estudiantes que pasan por aquí. 

Aunque naciera como un centro únicamente abierto a la provincia, fue hace diez años cuando se apostó por reforzar este centro y abrirlo a toda la comunidad educativa de la región, y pasar de acoger a estudiantes de quinto y sexto curso de primaria a dar cabida también a los alumnos de primero y segundo de la ESO. Aquí se combinan estancias de una semana de inmersión lingüística en Inglés y donde el alumnado recibirá clases en áreas como la tecnología o la robótica, ofreciendo algo diferente y único a lo que puede aprender en sus centros educativos. 

Así lo pone de manifiesto su director, David Cordente, quien lleva a los mandos del CRIEC ya nueve años. Talleres innovadores distintos a los de su rutina escolar y reforzar las competencias en inglés con auxiliares de conversación nativos de países anglófonos es la esencia de un centro que ve como semana tras semana pasan diferentes alumnos por sus aulas, que vienen desde los diferentes rincones de la comunidad autónoma.

 

Scape room, robótica, programación informática, cultura de los países europeos u orientación en el medio natural forman parte de la oferta educativa del CRIEC

Alumnos de Ledaña, Villares del Sanz y Pastrana (Guadalajara) son algunos de los que han pasado los últimos días por este centro conquense en las estancias que arrancan un lunes por la mañana y se alargan hasta el viernes a medio día. Este curso, se prevé que sean más de 1.300 estudiantes de la región quienes se desplacen hasta Carboneras de Guadazaón de 57 centros diferentes. Durante la semana, las diferentes actividades se trabajan en grupos que oscilan los 15 niños. 

Un scape room muy similar a los que se ofrecen en el mercado del ocio en cualquier gran ciudad, talleres de robótica, clases de programación, cultura de los países europeos y orientación en el medio natural son algunas de las actividades que se ofertan siempre de una forma muy cercana e individualizada. 

 

ESTRUCTURA DE LA  INMERSIÓN 

Cada lunes durante la mañana llegan al CRIEC en torno a medio centenar de estudiantes, y desde el momento que pisan Carboneras de Guadazaón, ya arrancan las dinámicas de grupos para la cohesión de los alumnos. “Lo que hace especial al centro es que están conviviendo con compañeros de clase y de otros colegios, y por eso es importante que se sientan a gusto con otros alumnos, pierdan el miedo y no estén tan inquietos por no saber lo que les deparará la semana lejos de su casa”, expone el director. Y es que, a parte de conocerse entre todos, tienen que hacer sus camas y habitaciones, familiarizarse con su nueva casa los próximos días y poner cara a sus nuevos profesiones y auxiliares de conversación en inglés. 

 

Foto: Saúl García

Una vez pasa ese primer día, entre el martes y el jueves se desarrollan los talleres como tal con esas actividades innovadoras a la par que se mezclan con juegos y dinámicas para relacionarse entre ellos, como juegos de mesa que hacen pensar, visionado de películas antes de irse a la cama o tratar diferentes temas de forma amena y motivadora. 

El viernes es el día para decir adiós a sus compañeros y el equipo docente y, tras hacer entre todos un balance de la semana, en torno a las 11 de la mañana cada centro parte hacia su localidad de origen. 

“Cada vez más hemos apreciado que, aunque hay una oferta de empresas privadas enfocadas a la inmersión lingüística en inglés con talleres relacionados con la innovación, se está creando más conciencia de que este centro ofrece lo mismo pero es de carácter público”, subraya David Cordente, y es que todo el personal, desde el auxiliar de conversación hasta los cocineros, son del propio centro y el único gasto que tienen que afrontar los centros o las familias es el autobús para desplazarse hasta la localidad. 

Todo ello gracias a “la apuesta decidida” de la consejería de Educación de hacer que esta experiencia sea totalmente gratuita donde cada una de las personas que hacen brillar al CRIEC ponen el máximo celo en que se ofrezca un magnífico único y vanguardista.  

Así, todos esos talleres que vienen a dar sentido al proyecto es lo que hace realmente especial al centro, puesto que al estar semana tras semana con las mismas actividades, se ha creado un engranaje puesto a disposición de cada centro educativo de la región que, gracias al boca a boca entre docentes, hace que cada curso se llenen la totalidad de las plazas ofertadas.

 

Aunque haya diferentes empresas privadas que ofertan este tipo de experiencias innovadoras en inglés, el CRIEC es de titularidad pública y ofrece las estancias de forma totalmente gratuita

Durante la semana que los estudiantes están en el CRIEC, están acompañados siempre por dos profesores de inglés de su centro, con quienes conviven los cinco días de experiencia. Sergio, Ángela Sierra o Ángela Osma son algunos de los seis maestros que se han desplazado junto a sus colegios los últimos días hasta Carboneras de Guadazaón.

Tanto para Sierra como Osma esta no es la primera vez que pisan el CRIEC, ya que cuando ellas tenían 10 años ya estuvieron como alumnas, y además han ido en otras ocasiones ya como maestras. “La experiencia que se vive aquí es bastante buena”, valoran las docentes, puesto que estas inmersiones lingüísticas les parece una buena manera de que los pequeños tengan contacto con el inglés en el día a día y a parte compartan experiencias con otros compañeros de diferentes centros de la región. 

Así, piensan que toda la actividad de este centro de innovación educativa logra, en primer lugar, que los alumnos y alumnas ganen en habilidades sociales, y pierdan esa vergüenza a tratar con otras personas que no conocen tanto, dado que el auge de los móviles y las redes sociales puede hacer que los estudiantes no sepan bien cómo relacionarse.

En segundo lugar, esta experiencia obliga a usar el inglés casi para cualquier aspecto de la formación, por lo que es importante que los niños aprendan la necesidad de saber este idioma hoy en día para comunicarse en un mundo cada vez más globalizado. 

 

A parte, este Centro Rural de Innovación Educativa también supone un espaldarazo para Carboneras de Guadazaón. Su alcalde es Carlos Arteche, quien a su vez es uno de los cocineros del centro, y subraya gracias a este centro se consigue fijar población en la localidad serrana puesto que da empleo a personas del pueblo y, además, genera riqueza en el municipio puesto que hay docentes que acaban alquilando viviendas, o las compras para abastecer el colegio acaban siendo en comercios locales como panaderías, carnicerías o supermercados. “Gracias al CRIEC, Carboneras está en el mapa de la educación de Castilla-La Mancha y mueve la economía del pueblo”, celebra Arteche.