Contenedores inteligentes para residuos orgánicos: cómo funcionan
La Diputación de Cuenca ha comenzado a instalar más de 140 contenedores inteligentes en 37 municipios y 43 núcleos de población de la provincia para la recogida separada de biorresiduos. Una iniciativa que supondrá una inversión de 900.000 euros, financiados con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de los fondos Next Generation EU.
Los nuevos contenedores incorporan tecnología avanzada que permitirá identificar a las personas usuarias, pesar los residuos depositados y conocer el volumen de vertidos realizados.
Gracias a estos sistemas, cada usuario podrá consultar sus datos de reciclaje e incluso compararlos con ejercicios anteriores a través de la aplicación móvil Waper (Waper APP).
La aplicación permite el acceso a los contenedores, ya que los usuarios desbloquean y utilizan estas estaciones de reciclaje directamente desde el teléfono móvil; y monitoriza las aportaciones, registrando qué tipo de residuos se desechan y haciendo un seguimiento del historial del usuario.
Sin embargo, también habrá tarjetas físicas con el QR en los distintos Ayuntamientos, conscientes de que entre la población hay personas que aún no están familiarizadas con estos procesos de digitalización.
Los equipos cuentan con sensores de llenado y comunicación de datos en tiempo real, lo que permitirá optimizar las rutas de recogida, mejorar la trazabilidad de los residuos y obtener información precisa sobre los hábitos de reciclaje.
Todo ello con el objetivo de avanzar hacia una gestión más eficiente y sostenible del servicio.
El presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, que ha visitado hoy Priego, donde ya se han instalado uno de estos contenedores, ha destacado que la recogida separada de residuos orgánicos no es solo una obligación normativa, sino “una oportunidad para mejorar nuestro entorno y avanzar hacia un modelo de gestión más responsable”.
Martínez Chana ha pedido la colaboración ciudadana para el éxito de este nuevo sistema con el que la Diputación de Cuenca da “un nuevo paso hacia una provincia más sostenible, moderna y comprometida con la economía circular”.