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Las Navidades y las rebajas duplican el trabajo en las empresas de transportes

Empresas de logística como Seur trabajan desde septiembre para planificar la campaña, en la que las expediciones diarias pasan de 1.600 a 2.500
Las Navidades y las rebajas duplican el trabajo en las empresas de transportes
Fotos: Rubén Marco
12/01/2026 - Ruben M.Checa

Desde primera hora de la mañana, la actividad en el centro logístico de SEUR en Cuenca ya está a pleno rendimiento. Camiones que llegan desde distintos puntos de España, cintas de descarga en funcionamiento y repartidores ultimando rutas forman parte de una maquinaria perfectamente engrasada que, en estas fechas, funciona casi como un reloj suizo con el objetivo de garantizar que los paquetes que los conquenses piden con motivo de las campañas navideñas o de rebajas lleguen en tiempo récord a su destinatario. Al frente de esta operativa está Pedro Lozano, gerente de la compañía en la provincia, quien explica que la campaña alta no se improvisa.

“La planificación de la campaña empieza ya en el mes de septiembre”, explica, ya que el objetivo es llegar preparados a un periodo que arranca con el Black Friday los días previos al 29 de noviembre y se prolonga hasta mediados de enero, cuando el ritmo de trabajo vuelve poco a poco a la normalidad tras las Rebajas.

Durante un día habitual fuera de campaña, el centro de Cuenca gestiona entre 1.100 y 1.600 expediciones, siendo los primeros días de la semana los más intensos, como lunes y martes, dado que muchos de los paquetes se suelen comprar por internet en fin de semana. Sin embargo, en campaña alta esas cifras se disparan. “En el Black Friday alcanzamos picos de hasta 3.000 expediciones y durante el resto de la campaña lo normal es movernos entre 2.100 y 2.500”, detalla Lozano. Una cifra muy superior a la capacidad estándar del centro, dimensionado para unas 2.100 expediciones diarias.

El gerente aclara además un concepto clave para entender la magnitud del trabajo: “Una expedición es un envío de un remitente a un destinatario, que puede ser un solo paquete o varios bultos”. Es decir, detrás de cada número hay realidades muy distintas en peso, volumen y tiempo de reparto.

La jornada comienza de madrugada, toda vez que cada mañana llegan a Cuenca dos camiones principales: uno procedente de Valencia, que concentra mercancía de Cataluña, Levante, Murcia, Albacete, Almería e incluso de Europa y otro desde Madrid, que arrastra envíos del resto de España y también del extranjero. “Entre las seis y media y las siete de la mañana empieza la descarga de ambos traílers, la clasificación por rutas y la preparación del reparto”, señala. 

Todo este trabajo se hace en una cinta informatizada que, a través de un escáner triple, lee toda la información del paquete y, a través de una cinta, va depositando el bulto en un repartidor u otro, dependiendo de la zona de la ciudad o la provincia que tenga asignada. A las 8:30 horas aproximadaemnte los repartidores ya tendrían que estar en carretera, pero durante estos días la salida se retrasa ligeramente. 

“En condiciones normales salen sobre las ocho y media, pero ahora lo hacen a partir de las nueve, porque hay mucho más volumen que cargar”, apunta Lozano. Ese incremento se traduce también en más entregas por repartidor. De una media habitual de entre 80 y 100 expediciones diarias, algunos profesionales llegan a realizar hasta 140 en los días más fuertes.

 

“La experiencia del repartidor influye mucho, pero también el tipo de ruta”, subraya Lozano. No es lo mismo una zona urbana que una ruta con numerosos pueblos, donde el tiempo de desplazamiento reduce el número de entregas posibles. A pesar del aumento de volumen, las rutas no se modifican. “Lo que hacemos es compensar los excesos. Si una ruta se atasca, introducimos un refuerzo que recoge paquetes de varias zonas, especialmente en rutas rurales”, explica.

La estructura fija del centro cuenta con 19 repartidores, además del personal de oficina y almacén. Durante la campaña navideña, la plantilla se refuerza con recursos adicionales para poder absorber el aumento de trabajo, este año con dos repartidores más para afrontar estas dos campañas.

También cambia el comportamiento de los clientes. “En campaña hay mucha más gente que viene directamente a recoger los paquetes”, indica el gerente. Además del punto de atención en las propias instalaciones, SEUR trabaja con puntos de recogida concertados, conocidos como Pikup, donde los usuarios pueden optar por enviar directamente sus pedidos. En este contexto, las normas de entrega se flexibilizan. 

“Para determinados clientes, como Amazon o Zalando, en campaña solo se hace un intento de entrega, porque realizar dos sería inviable con el volumen actual”, explica Lozano, quien detalla que si no se encuentra en casa en ese momento, automáticamente se deriva el paquete a estos puntos repartidos por comercios locales.

SEUR Cuenca se define como un operador generalista, capaz de gestionar desde pequeños sobres hasta grandes palés, incluyendo servicios especiales como el transporte en frío. Una versatilidad que cobra especial importancia en una época en la que el comercio electrónico alcanza su punto álgido.

Con la llegada de la segunda quincena de enero, el ritmo empieza a relajarse. “A partir del día 15 damos la campaña por terminada, retiramos los refuerzos y volvemos a trabajar con la estructura habitual”, concluye Pedro Lozano. Hasta entonces, cada jornada es un ejercicio de coordinación y esfuerzo para que miles de paquetes lleguen a tiempo a sus destinos, haciendo posible que Papá Noel, los Reyes Magos o las rebajas lleguen a tiempo a su destinatario final.