Derrota para un VivoCuenca que, a pesar del resultado, sale reforzado. 3-2 han caído los azulones ante el Albacete FS, intratable líder del Grupo 4 de Segunda B. El Vivo ha planteado un partido muy serio y, aunque se vuelven de vacío, dejan una buena imagen en lo que a competitividad se refiere.
El VivoCuenca no se dejó amedrentar por un Albacete que partía como claro favorito, tutéandoles durante una primera mitad en la que se ponían por delante gracias a una acción culminada por Budia. Resistía el cuadro azulón estoicamente las intentonas de un Albacete que testó a Mario Gómez bajo palos.
Salió con la misma ambición el equipo conquense a una segunda mitad en la que pagaron caro un pequeño error defensivo nada más empezar. Juanlu Requero anotaba para un Albacete que seguía creciéndose y que pondría el 2-1 mediante Diego Gómez.
Cuando parecía que el partido se ponía cuesta arriba, Jesús Serrano lo desatascó con un destello: tiro desde media distancia directo a la escuadra e imposible para el meta Javier Herreros.
Se volcó arriba el equipo manchego haciendo uso del portero jugador, riesgo que les acababa compensando a falta de dos minutos: de nuevo, Juanlu culminaba la acción aprovechando esa superioridad para poner el 3-2.
“Es una derrota que sabe a victoria por cómo ha competido el equipo”, aprecia Manolo Moya, quien felicita a sus jugadores por el “gran esfuerzo realizado ante el líder” y por la “mejoría sustancial” de estos últimos encuentros. Aunque la papeleta es complicada para el VivoCuenca, siguen en la lucha por salir de la zona roja y su próximo reto pasa por vencer al filial del Inter Movistar la próxima semana en El Sargal.