Una de esas tardes en las que no sale nada. El FS VivoCuenca ha caído en El Sargal por 1 a 7 ante El Álamo, rival directo por la permanencia ante el cual daba comienzo a la segunda vuelta de la temporada. El partido contó con una gran asistencia debido a que el club celebraba el día de la cantera, con niños y niñas de todas sus categorías presentes para una foto de familia azulona.
Primeros minutos igualados en los que El Álamo conseguía finalizar con más asiduidad, obligando al meta Mario Gómez a emplearse bajo palos desde el mismo principio. Mejoraría el VivoCuenca con el paso de los minutos, destacando un buen tiro cruzado de Ivi que no encontraba recompensa.
En estos términos de igualdad, la suerte jugó a favor del equipo visitante, que se adelantaba en el 12: balón en el flanco derecho del área puesto al centro y que tocaba lo justo Cerón para enviar a portería.
Dispondría de sus opciones de empate el equipo de Manolo Moya con acciones como una buena finalización de Budia y un uno para uno detenido por Marcos García a Alberto Sanjuan. Mejor el Vivo, que, por otra parte, iba al límite en cuanto a faltas… y lo acabaría pagando caro.
Con las cinco faltas ya cometidas, penalti para El Álamo, que anotaba el 0-2 mediante Daniel Jiménez. Quizás fruto de la desconcentración o de unos caóticos últimos segundos, el Vivo cometería hasta dos faltas más, bastante evitables: Jiménez no fallaba para el 0-3 y, a falta de cinco segundos, El Álamo falló el cuarto enviando el cuero fuera de la portería. Resultado abultado, quizás, ya que la superioridad de los madrileños no había sido tan evidente. Lo que estaba claro es que había aprovechado mejor sus opciones ante un Vivo falto de chispa arriba.
Tras la reanudación, el Vivo pujaba por meterse al partido con una buena ocasión a puerta casi vacía que Peñu no lograba aprovechar. Sí lo hizo El Álamo, continuando con la efectividad de la primera mitad: desde la banda derecha le llegaba un balón llovido a Cerón, que tocaba lo justo con la punta de la bota para el 0-4.
Seguía sin encontrarse el equipo azulón, que encajaba el quinto tras una jugada inapelable de los visitantes: pase raso directo a la esquina, primer toque al segundo palo y ahí estaba Marcos García para anotar a puerta vacía.
El resultado no le eximía de competir al Vivo, que sacaba portero-jugador -con Carlos Valero de meta improvisado- para tratar de meterse en el encuentro. Ivi se toparía con la madera mientras que El Álamo veía cómo se le anulaba un gol en contra por una clara falta en el centro del campo.
No obstante, y en vista del riesgo que aceptaba el equipo conquense, no tardó en llegar el 0-6 en un robo a puerta vacía. Redujo distancias Peñu, desde el punto de penalti -era ahora El Álamo quien sumaba cinco faltas en su casillero-, aunque reestableció el colchón Juan Pérez en un tanto bastante discutido, ya que los azulones entendieron que el balón conducido por el goleador había sido fuera de banda.
1-7 era el resultado final de un partido para olvidar por parte del VivoCuenca. Se complica la situación debido a esta derrota ante un rival directo, aunque los de Manolo Moya aún tienen toda la segunda vuelta para reaccionar. Su siguiente paso será visitar al FS Talavera la próxima semana.