JCCM NUEVO HOSPITAL
Es noticia en Deportes: Gimnasia rítmica Balonmano Fútbol Atletismo Baloncesto Carrera solidaria Voleibol Premios al deporte Motor
Escalada

Sergio Aznárez, ejemplo de superación para llegar a la cima

El escalador ciego y con TEA ha convertido el rocódromo en su espacio de libertad y crecimiento constante
Fotos: Saúl García
19/11/2025 - Alejandro del Valle

En cada ascenso que realiza, Sergio Aznárez Rosado –1986– escala más que una pared: sobrepasa también sus propios límites. Nacido sin globos oculares y con TAE –trastorno del espectro autista– diagnosticado a los seis años, ha encontrado en el rocódromo un espacio en el que realizarse y superarse a sí mismo. Donde otros lamentan los obstáculos, él aprovecha oportunidades.

Sergio escala desde hace dos años de la mano de Amiab Cuenca, organización que trabaja con personas con discapacidad y/o en riesgo de exclusión social. En este contexto, la entidad siempre ha estado estrechamente ligada a la práctica deportiva, dando cabida a multitud de personas en un amplio abanico de deportes. Uno de ellos, la escalada. “Empecé a escalar con Paloma. Primero tocando la reunión, subiendo hasta arriba”, relata el propio Sergio. “Lo que más me gusta es cogerme de las presas”, añade el escalador, que practica dos días a la semana.

Además de los propios entrenamientos, Sergio es también un asiduo a las competiciones. Su último logro fue una medalla de plata en el Campeonato de Madrid de Escalada en Dificultad y Paraescalada. “Estoy muy contento”, señala orgulloso el escalador tras el logro.

Además de la escalada, Sergio practica surf, gimnasio, ciclismo, pilates, yoga, toca el piano y el clarinete y da clases de canto

UN RETO COMPARTIDO

Al pie del muro se encuentra Pedro ‘Pantxo’ Almagro, su entrenador y guía. Él actúa como los ojos de Sergio cuando sube las vías. “Entrenamos juntos desde principios de año, y vi que sabía escalar muy bien, pero había que mejorar”, relata Pantxo, quien a día de hoy ve cómo en las propias competiciones mucha gente se da cuenta de la mejora de Sergio. “Hay que tener más paciencia y lucharlo un poquito más, pero es muy gratificante”, traslada Pantxo, orgulloso de ver su crecimiento. “Se porta muy bien conmigo y yo respondo muy bien”, añade Sergio.

Trabajar juntos no se limita a la instrucción meramente deportiva, sino que la química entre deportista y guía va más allá. “Es conocerle también: saber cuánto está más cansado o cuándo puede dar más, apretarle un poco las tuercas… vas creando ese vínculo que hace que confíe más en mí y le hace hacer cosas más difíciles. Se siente más arropado”, relata Pantxo, quien, a través de intercomunicadores, se entiende con Sergio, que en poco más de 4 minutos asciende vías de 20 metros.

Sergio no se detiene. Su agenda vira entre escalada, surf, gimnasio, ciclismo, pilates, yoga, instrumentos, canto… con especial debilidad en la música por Antón García Abril, como él mismo señala. “Hay impedimentos ante los cuales cualquier persona se quedaría en su casa, pero él sigue avanzando”, reivindica Pantxo, quien pone en valor el trabajo y el empeño que ve en el deporte paralímpico. “Una cosa que me marcó muchísimo fue la primera competición a la que fui con él. Había gente ciega, sin brazos, sin piernas, en silla de ruedas… no le ponen más obstáculos a la vida, superan los que ya tienen. Es una satisfacción increíble para él y para los que lo vemos”, elogia su entrenador.

Hazañas como escalar en Cuba o ir de Cuenca hasta Marruecos en tándem con su hermano figuran en su historial como prueba de que los límites los pone uno mismo. Para Pantxo, Sergio representa la esencia misma del deporte: “Como método inclusivo, es de lo mejor que hay. Sentir que pueden hacer lo mismo o más que otras personas es fundamental”, traslada.


Noticias relacionadas
Alejandro del Valle - 18/11/2025