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Fútbol Sala

Remontada imposible del VivoCuenca para tumbar al líder (6-4)

Los conquenses le dan la vuelta a un 0-4 en tan solo ocho minutos y desatan la locura en El Sargal
Fotos: A. del Valle
18/02/2024 - Alejandro del Valle

En ocho minutos puedes calentar antes de hacer ejercicio, escuchar un par de canciones, preparar un desayuno rápido, poner una lavadora… o remontar un 0-4, si te llamas Fútbol Sala VivoCuenca. Partido para no olvidar en El Sargal, ya que los conquenses le han dado la vuelta a un resultado “imposible” ante el Olías FS, líder del grupo. 6-4 han ganado los viveros tras remontar un 0-4 que se antojaba muy complicado, pero como ha demostrado en ocasiones anteriores –sobre todo en Copa del Rey-, este equipo nunca se rinde.

El VivoCuenca se plantaba con actitud y no se arrugaba ante un Olías al que ponía en apuros en varias ocasiones. Jona, portero visitante, estaría providencial en los primeros minutos para evitar que los conquenses estrenasen el luminoso. Dos mano a mano ante Valen, uno ante Ivi, otro ante Cerzi… y otro balón en el segundo palo que no entraba de milagro tras un rebote.

No se explicaba el Vivo cómo no había anotado un gol cuando los visitantes daban un golpe sobre la mesa: Peñu intentaba despejar un balón que chocaba con el palo, rebotaba y salía de la portería. El árbitro lo entendió como gol válido, aunque recibió las protestas bastante clamorosas de los locales, que vieron un gol fantasma en la acción.

Volvería a dar el zarpazo Moncho momentos después: un pase al centro del área proveniente desde el flanco derecho encontraba el remate del blanquiazul, que ponía el segundo para los olieros. Seguía interviniendo Jona para los visitantes, denegando que se metiesen en el partido los viveros.

Jarro de agua fría en el minuto 15 para los de Manolo Moya: Peñu se entretenía con el balón en los pies cuando la portería estaba vacía y, tras la rápida presión, los líderes aprovechaban para anotar el tercero. Antes del descanso, casi llegaba el cuarto tras un despeje de cabeza del propio cierre.

Segunda mitad y los visitantes no levantaban el pie del acelerador: Mario Gómez debía intervenir para negarle el tanto a los visitantes en múltiples ocasiones. Seguía con buena actitud un Vivo que merecía cada vez más el gol, aunque la pegada de los visitantes acabó por echarlo por tierra: un tiro provocó un barullo sobre la misma línea de gol y Salcedo, bajo palos, pareció ser el último en tocar para poner el cuarto en el 27.

Cinco minutos después replicaba el combinado vivero, que tras un tiro de Cerzi y un segundo intento de Valen… acabó anotando mediante Budia, que ponía de pie a un Sargal que rugía. Minuto 34 y se crecían los conquenses, que le daban un giro de guion al encuentro después de que Budia siguiese desatascando el partido con un punterazo desde la frontal. 2-4 a falta de 6 minutos y mucho pescado por vender todavía.

Se estaba comiendo ahora el VivoCuenca al Olías, que temblaba ante la respuesta de los rosados. Cerzi, con un disparo cruzado, volvía loco al pabellón anotando el tercero para los suyos, lo que ponía el partido al rojo vivo. Alentaban los jugadores a la grada sabiendo que la remontada era posible con 5 minutos por delante.

La tenía Ivi en sus botas ante Jona, que mantenía el marcador desequilibrado, aunque los de Manolo Moya no habían perdido un ápice de esa intensidad y desataban la locura en el 36: un balón detenido por Mario Gómez seguía con uno de sus clásicos pases directos con la mano para montar la contra. Se encargó de peinarlo Edu Bermúdez para el 4-4 que ponía todo patas arriba.

Los nervios estaban a flor de piel y el VivoCuenca se sabía superior en este contexto. En uno de sus muchos envites, acabó definiendo Ivi con un tiro cruzado desde el flanco izquierdo para un 5-4 que, ahora sí, levantaba al pabellón entero. Sacaba portero-jugador Olías y bastó un intento para que Budia lo aprovechase: balón robado y ‘a la cazuela’. 6-4 y el Vivo respiraba a falta de un minuto.

Resistieron bien los locales ante estos últimos envites del Olías, que seguían buscando acercarse con portero-jugador. El pitido final sacaba la rabia contenida de los jugadores, que sabían que acababan de firmar un enorme partido para sumar tres puntos que, al fin y al cabo, significan mucho más que tres puntos. La semana que viene se medirán a domicilio al Daimiel FS.