Creyendo más que nunca. El CD Quintanar del Rey atraviesa un momento dulce que le permite soñar con salir de los puestos de descenso en el Grupo V de Segunda RFEF. Todavía con trabajo por hacer, dos victorias consecutivas han revitalizado al cuadro quintanareño, que vuelve a soñar con la gesta cuando hace apenas unas jornadas parecía imposible.
Adrián Ferrandis, técnico del equipo verdiblanco, tomaba recientemente el mando del banquillo tras la dimisión de Pedro Bolaños. El equipo, que ya competía seriamente con anterioridad, ha conseguido reconstruir su confianza para que los resultados también acompañen. “El equipo está confiado y esa es la clave de la mejora en los resultados. Creer que se puede ganar a cualquier rival y en cualquier situación”, explica el gandiense, quien destaca también la “simbiosis” entre el equipo y el cuerpo técnico.
Cuando el técnico llegó, el equipo estaba a siete puntos del playout y ocho de la permanencia. A día de hoy, la distancia se ha reducido a uno y cuatro, respectivamente. “La fe mueve montañas”, subraya Ferrandis, quien ha abogado por marcar objetivos tangibles y creíbles: “Hacerles ver que se podían salvar era complicado, pero creer que podías ganar el siguiente partido era lo más sencillo”, cuenta.
Cuando Ferrandis llegó al equipo, el Quintanar se situaba a siete puntos del playout y a ocho de la permanencia. A día de hoy, la distancia se ha reducido a uno y cuatro, respectivamentePARTIDO A PARTIDO
Ese enfoque a corto plazo –en el que el entrenador ha apostado siempre, desde su primera etapa en el Quintanar– ha dado resultados, aunque insiste en mantener los pies en el suelo: “Estamos más cerca, es cierto, pero quedan cuatro partidos y tenemos que hacer muchas cosas bien para lograr el objetivo. Hay que tratar de ver lo cercano”, recalca.
Uno de los pilares en esta mejora ha sido la seguridad atrás, y es que las dos últimas jornadas no solo se han saldado con portería a cero, sino que apenas han recibido ocasiones. “Kike no ha tenido que hacer ninguna parada en 180 minutos y eso es una gran noticia. Estamos mejorando mucho el bloque defensivo y así es más fácil creer”, analiza.
Le aguarda un compromiso complicado al CD Quintanar del Rey, que esta jornada se medirá a domicilio al Rayo Majadahonda, segundo clasificado, algo que afronta con ambición. “Es un reto apasionante, un partido para disfrutar y medirse a un gran rival. Donde muchos ven una salida muy complicada, yo veo algo interesante, divertido”. Posteriormente se medirá –a domicilio– al Intercity, luego al Alcalá en casa y finalizará la liga visitando al Elche Ilicitano, aunque Ferrandis es fiel a su discurso y señala que “no tenemos 12 puntos en juego, solo tres. Luego vendrán otros tres”.
En este arreón final, el entrenador también pone en valor a la afición, que no dudó hace unas jornadas en desplazarse 2.000 kilómetros para arroparles contra Las Palmas Atlético. “No hay dudas de lo que es la afición de Quintanar. Esperemos que esta semana se vuelquen con nosotros y que seamos un equipo en mayúsculas. Un equipo del que forman parte, cada uno tenemos nuestra función”, apunta el entrenador.
En medio de este chute de moral, el CD Quintanar del Rey encara las últimas jornadas con vida. La permanencia se perfila así como un objetivo real para un equipo que no se ha rendido y que ha aprendido a creer.