El culturista conquense Jesús Jiménez ha vuelto a subirse a lo más alto del podio nacional en el certamen organizado por la AEFF y pone la vista en un reto todavía mayor: el Mundial. Tras el bronce conseguido en 2025, solo piensa en igualar o mejorar el registro, lo que implica una rutina repleta de puro sacrificio cuya recompensa es todavía mayor.
La revalidación del título nacional en Frigiliana –Málaga– llega tras un año especialmente duro para el culturista, que se ha enfrentado un año más a las dificultades personales y al esfuerzo que requiere una disciplina de este tipo. Reconoce que le pilla de sorpresa: “No lo esperaba para nada, estoy muy contento porque había un nivel altísimo. Dije: lo tengo complicado, pero al final, contra todo pronóstico…”, explica Jiménez, quien recibía el apoyo de su entorno. “Un compañero vino a darme el betún y me dijo: ‘vas brutal, la condición y la definición que llevas es imposible’. Confiaba más la gente que yo mismo”, comenta.
Si la rutina preparatoria que mantenía ya era complicada de por sí, admite que este año ha sido todavía más exigente: el atleta llegó a la cita con un peso aproximado de 75’7 kilos y un sorprendente porcentaje de grasa corporal de entre 2 y 3%, cifras que reflejan el extremo nivel de preparación al que ha sometido a su físico. Con un kilo y medio de puro músculo más, concreta que su mejora se ha centrado sobre todo en hombros, brazos y espalda.
Siendo entregado en el apartado físico, también hay un importantísimo componente mental, algo que Jiménez pone de relieve: “Llevas el cuerpo al extremo, tanto física como psicológicamente. Como tengas algún problema o inconveniente, estás en un estado anímico deplorable porque pasas hambre, ansiedad y no duermes”, traslada. Sin embargo, el conquense sabe disfrutar del proceso, lo ha convertido en un estilo de vida y sabe que, sin duda, merece la pena.
Jesús Jiménez ha convertido el culturismo en un estilo de vida marcado por el sacrificio y la disciplina. Tras el bronce mundial conseguido en 2025, espera volver a subirse al podio en LetoniaVUELTA AL MUNDIAL
Este logro le permite regresar a la cita mundialista que este año tendrá lugar en Letonia los días 4, 5 y 6 de junio. Lo hará con más confianza que en el campeonato nacional: “Viendo las fotos, a posteriori, veo que estoy bien. Tengo una calidad de físico considerable y creo que puedo hacer frente en este Mundial”, augura Jiménez, quien reconoce que existe la incertidumbre de saber quiénes serán sus rivales. No obstante, confía en su trabajo: “No quiero creerme mucho, pero espero no quedar por detrás del puesto de 2025. Por lo menos mantenerme; para atrás, no. Apuntamos al podio”, ambiciona. Lo hará de la mano de su preparador, José Luis Casado, a quien considera una figura clave en su trayectoria por su trabajo no solamente en la faceta física, sino también haciendo “de psicólogo y de padre”.
Sin embargo, por encima de las medallas y los resultados, el culturista conquense se queda con el apoyo de sus mayores fans, sus dos hijos, en los momentos más duros de la preparación: “Es una satisfacción ver su cara animándome y diciendo: “¡Vamos, papá, aprieta!”, concluye.