El Museo de Arte Abstracto cumple 60 años de "excelencia"
El Museo Nacional de Arte Abstracto, ubicado en las Casas Colgadas de Cuenca, cumple este 1 de julio 60 años desde su inauguración, cuando Fernando Zóbel abrió al público, con un acto informal, las puertas de este espacio que se ha caracterizado por la "excelencia" de su colección, de su arquitectura y de su programación, según explica su director.
Gestionado desde 1981 por la Fundación Juan March, cuando Zóbel donó sus obras y la titularidad del espacio a esta institución, el museo se ha regido desde entonces "según pensaba Zóbel para estar a la altura de las circunstancias”, ha destacado a EFE el director de Museos y Exposiciones de la Fundación Juan March y del Museo de Arte Abstracto, Manuel Fontán, quien ha explicado que en cada efeméride han aprovechado para mejorar el museo.
En 2006, cuando el espacio cumplió cuarenta años, realizaron la exposición “La ciudad abstracta”, que sirvió para empezar a “ordenar y organizar profesionalmente todo el archivo histórico del museo y preservarlos para el futuro”, y en el cincuenta aniversario la Fundación aprovechó para mejorar la climatización de la mitad del museo y lo ampliaron con la sala 4.
Ahora, en 2026, la Fundación Juan March está preparando la renovación de la iluminación a bombillas LED para mejorar la eficiencia energética, además de modernizar la carpintería de las aperturas y cierres del museo, con el fin de que el sistema de climatización ya instalado al completo se mantenga, ha informado Fontán.
Este sesenta aniversario lo celebrarán en noviembre con una serie de actividades que servirán para mostrar “que seguimos trabajando por el bien del museo".
Reflexionando sobre su apertura, en 1966, Fontán ha subrayado que fue “una absoluta novedad, una especie de momento mágico en la creación de instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo en España, un espacio de artistas y un lugar que siempre se ha caracterizado por la excelencia de su colección, de su envolvente arquitectónico, de su programación y de la atención a públicos específicos”.

140 exposiciones temporales desde 1985
La subdirectora del museo, Celina Quintas, ha explicado a EFE que desde el año 1985 se han instalado alrededor de 140 exposiciones temporales en este espacio de las Casas Colgadas, la primera de ellas en homenaje a Fernando Zóbel por el primer aniversario de su muerte.
Desde entonces, ha habido una programación de exposiciones temporales tanto de artistas nacionales e internacionales “realmente interesantes”.
En este sentido, ha remarcado que para la Fundación Juan March este tipo de muestras son “muy importantes” porque significa que es un museo “vivo, que hace comunidad, que está muy pendiente de sus visitantes, y que le ofrece no solamente el museo, el espacio, la belleza que tiene, el conocimiento, sino también toda esta serie de propuestas muy vivas, muy ricas”.
A finales de octubre inaugurarán una muestra dedicada a Yves Klein, el artista que “renovó el arte después de la posguerra y es conocido por su azul intenso” y para 2027 preparan una serie de exposiciones como la Colección Yera, dedicada a textiles.
“Tenemos ya una buena programación que prácticamente está cerrada y que el público conocerá a medida que vayan avanzando los meses”, ha destacado la subdirectora.
Cambio "rotundo" en el conocimiento del arte abstracto
Para Celina Quintas, el público ha demostrado un “cambio rotundo” en el conocimiento de lo que es el arte abstracto, “y en general el arte contemporáneo”, desde el año 1966, cuando “en ese momento se estaba creando un público que no existía, porque realmente en aquellos momentos no había espacios ni sedes para poder mostrar el arte más actual”.
En este sentido, ha destacado que la apertura del museo supuso un “acontecimiento” y ha subrayado, en este sentido, que abrió “para que ese público existiera y pudiera entenderlo”.
En la actualidad, ha añadido, se conoce “más” el arte contemporáneo, ya que el público visita “con mucha frecuencia” este tipo de museos.
“No deja de ser un espacio singular, un espacio muy bello, un espacio de conocimiento”, ha resaltado Quintas, quien ha comentado que hay un público que “nunca ha pasado por aquí, o que son sus primeras veces, y que se sigue sorprendiendo”.