El Pleno del Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado por unanimidad la moción presentada por el grupo municipal Cuenca en Marcha en apoyo a la plantilla de Pinasa y en defensa del empleo industrial en la capital y su entorno.
La iniciativa, defendida por el concejal Pablo García, reclama el abono inmediato de las nóminas pendientes, así como un plan de viabilidad que garantice la continuidad de la actividad productiva y el mantenimiento de los empleos.
La empresa, actualmente integrada en el Grupo Losán y con instalaciones en Fuentes, cuenta con una plantilla de 150 trabajadores, muchos de ellos residentes en Cuenca capital. Según ha afirmado García, “ya se han producido entre 25 y 30 salidas voluntarias ante la incertidumbre y los impagos”.
García ha subrayado que “no se trata de ningún debate ideológico ni abstracto, sino de una cuestión puramente material: hay trabajadores que llevan cuatro meses sin cobrar”. El edil ha defendido que “la primera obligación de cualquier institución pública es posicionarse al lado de quienes se encuentran en esta situación de vulnerabilidad” y ha advertido del impacto que tendría el cierre en la cohesión territorial y en la economía local: “Cada empleo industrial que se pierde es un golpe a la fijación de población y al tejido económico de nuestros pueblos”.
La moción ha incluido instar a la dirección de la empresa al pago de las cantidades adeudadas; solicitar a la Junta de que refuerce la mediación y el seguimiento del conflicto priorizando la protección del empleo; y pedir al Gobierno de España su colaboración activa.
Apoyo unánime
Desde el PSOE, la concejala Saray Portillo ha trasladado el apoyo del equipo de Gobierno a la iniciativa: “Nuestra responsabilidad no puede ser otra que respaldar a los vecinos y vecinas afectados”. Portillo ha incidido en que el conflicto “trasciende lo económico y tiene implicaciones sociales, familiares e incluso emocionales”, y ha defendido que las administraciones deben actuar “de manera coordinada para garantizar el pago de los salarios, la viabilidad de la empresa y la protección de esos empleos”.
Desde Vox, el concejal Rafael Rodríguez ha subrayado que el cobro de las nóminas es “un derecho casi sagrado” y ha recordado que la empresa pertenece a un grupo empresarial con capacidad para respaldar a su filial en Cuenca.
Por parte del Partido Popular, Juan Guadalajara ha calificado la situación de “crítica” y ha relacionado la situación de Pinasa con la fragilidad empresarial por la que, a su juicio, atraviesa la región: “El reto principal no es únicamente la creación de nuevas empresas, sino lograr la consolidación y supervivencia de las que hoy en día tenemos”.
La moción ha salido adelante con 24 votos a favor, sin abstenciones ni votos en contra, evidenciando el respaldo unánime de la corporación municipal a la plantilla y a la defensa del empleo industrial en Cuenca.