El reciclaje textil supera las 530 toneladas desde 2022 en Cuenca
Más de 530 toneladas. Esta es la cantidad de ropa usada que se ha reciclado en Cuenca y sus pedanías desde noviembre de 2022, cuando el Ayuntamiento inició este servicio con la Fundación Pueblo para Pueblo, más conocida como Humana. Una cifra que pone de manifiesto el compromiso de los conquenses puesto que según señalan desde la compañía, Cuenca es una de las ciudades más concienciadas con esta práctica.
Concretamente, en 2024 se depositaron cerca de 128 toneladas de ropa usada, mientras que en 2025 se alcanzaron los 144.423 kilos, es decir un 13,7% más respecto al año anterior. Ahora, hasta septiembre de 2026 se han contabilizado 104.163 kilos por lo que el Ayuntamiento de Cuenca espera superar el registro de 2025 cuando finalice el ejercicio. Así, con una población de referencia de 53.600 habitantes, la cifra equivale a cerca de 1,94 kilos por persona en los nueve primeros meses del año.
Para fomentar el reciclaje textil, Cuenca y sus pedanías disponen de 56 contenedores, de los que dos se encuentran en el Punto Limpio. Y, aunque todos registran buenas aportaciones, solo estos dos últimos han recogido alrededor de 5.000 kilos en lo que va de año. Y es que, tal y como apunta Castellano, “la gente aprovecha y deja la ropa cuando lleva algún electrodoméstico o muebles de los que quieren deshacerse”. Si bien, esta red de contenedores se ha ampliado en los últimos años debido al desarrollo urbanístico que ha experimentado la capital. El entorno de Ángeles Gasset, las calles Francisco Suay, Las Torcas o Elisa Lumbreras han sido las últimas en incorporar este tipo de dispositivos.
En este sentido, el Consistorio considera que la cobertura actual es “suficiente”y destaca el mantenimiento periódico de los contenedores y la recogida regular de las prendas. Y es que, la empresa revisa mensualmente los puntos y traslada el material a sus instalaciones para clasificarlo y darle salida sin que hasta el momento se hayan producido incidencias.
No obstante, hay meses en los que se registran mayores aportaciones, algo que demuestra que los cambios de estación y, por consecuencia, de armario, tienen un efecto directo en el reciclaje textil. Según los datos facilitados por el Consistorio, junio cerró con 7.730 kilos de ropa usada recogida; julio, con 11.422; agosto, con 11.899; y septiembre, con 11.167 kilos frente a los 6.678 de enero.
En cuanto al proceso, una vez recogida, la ropa queda en manos de Humana, que se encarga de su tratamiento y reutilización. Parte de las prendas se destinan a la venta y los ingresos obtenidos contribuyen a financiar proyectos humanitarios y de desarrollo comunitario, tanto a nivel nacional como internacional. El resto, aquellas que no pueden destinarse a la venta de segunda mano se reciclan.
Pero más allá de contribuir a financiar iniciativas solidarias, el servicio también tiene una repercusión económica para las arcas municipales. Y es que, el contrato vigente , que cumplió cuatro años en 2025 y ha sido prorrogado este año, contempla una aportación de 33.000 euros anuales al Ayuntamiento por la recogida de ropa, una cantidad que se incorpora al presupuesto general. En este sentido, tal y como avanza Castellano, el Consistorio prevé revisar las condiciones económicas de antes de rubricar un nuevo contrato ya que el precio de la ropa usada ha caído. Según apuntan desde Humana, el kilo de ropa reciclada se paga en torno a cinco céntimos por lo que será necesario estudiar los costes reales antes de fijar las nuevas condiciones. Si bien, la licitación será pública y podrán presentarse las empresas y fundaciones interesadas.