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Patentes ‘made in’ Cuenca

La UCLM tiene registradas 139 invenciones protegidas como propiedad industrial o intelectual, cuatro de ellas surgidas en el Campus conquense
Patentes ‘made in’ Cuenca
Fotos: Saúl García
21/04/2024 - Dolo Cambronero

El Campus conquense de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) tiene protegidas cuatro invenciones como propiedad industrial o intelectual. En el conjunto regional, la entidad educativa suma 139 familias de patentes, incluyéndose en cada una de ellas posibles extensiones a otros países. La mayoría proceden de investigaciones desarrolladas en Ciudad Real y Albacete.

En concreto, las invenciones ‘Made in Cuenca’ son: la marca de la Unión Europea ‘Pe tool finder’ (de los investigadores Alejandro Prieto Ayuso y Pilar León González); un juego constructivo de bloques magnéticos para la enseñanza de las Matemáticas (de Rocío Blanco Somolinos y Cristina Solares Martínez); un dispositivo de calibración de analizadores de redes, y una estructura de transición de dos líneas de transmisión de señal en PCB (ambas desarrolladas por Ángel Belenguer Martínez).

El organismo encargado de gestionar la propiedad intelectual e industrial –engloba patentes, modelos de utilidad y diseños industriales, entre otros derechos- de los proyectos surgidos en el seno de la Universidad regional es la Oficina de Transferencia de los Resultados de Investigación (OTRI) de la UCLM, con sede en Albacete y adscrita al Vicerrectorado de Innovación, Empleo y Emprendimiento.

Por lo general, cuando los investigadores detectan que algunos de sus resultados se pueden proteger como propiedad industrial se ponen en contacto con la OTRI, aunque en otros casos es al contrario al detectarse desde la propia oficina que hay una posible invención, según explica Gabriela Gallicchio Platino, técnica de esta unidad.

El primer paso es comunicar oficialmente a la UCLM la cuestión susceptible de protegerse por medio de la notificación de invención, en la que se deberá describir la innovación y el potencial mercado. Además, también habrá que reflejar si la investigación se ha hecho en colaboración con otras instituciones o empresas privadas. En este último caso, todas las partes intervinientes tendrán que ponerse de acuerdo para proteger la invención, lo que se hará en un porcentaje de cotitularidad proporcional al aporte que haya hecho cada entidad. 

“Si solo son investigadores de la UCLM, lo gestionaremos desde la OTRI. Si no, hay que ponerse en contacto con otras instituciones para llegar a un acuerdo. Por lo general, la que tiene mayor porcentaje de participación es la que abrirá el expediente”, detalla Gallicchio Platino.

El proceso para conseguir la protección es largo y complejo. La oficina trabaja de la mano de agentes de patentes, que están especializados en este ámbito y se van a encargar de redactar la solicitud de acuerdo con los informes técnicos que proporcionen los investigadores. “Antes de publicar en cualquier revista científica los resultados, debemos registrar la patente”, advierte. “No puede haber ni siquiera un vídeo en YouTube o en redes sociales. A veces un reportaje periodístico te anula la novedad”, cuenta.

Porque para que se pueda patentar una invención hay que cumplir tres requisitos y uno de ellos es que sea novedad a nivel mundial. La segunda condición es que tenga actividad inventiva, es decir, que para un experto en la materia no sea obvio llegar al mismo resultado; y en tercer lugar, debe tener una utilidad industrial.  

El procedimiento habitual es presentar una primera solicitud a la Oficina Española de Patentes y Marcas. Si todo va bien, se obtendrá la llamada patente española prioritaria en unos dos años aunque el plazo puede alargarse si el examinador que revisa el expediente detecta  alguna invención similar a la presentada tras realizar una búsqueda mundial en bases de patentes y de artículos científicos para conocer el estado de la técnica hasta ese momento.

VEINTE AÑOS DE VIGENCIA

Si se logra la patente, se tendrá derecho a producir y comercializar la tecnología como si fuera un monopolio. La protección tiene una vigencia de veinte años desde el día en que se solicita. Después de ese plazo, cualquiera la podrá explotar. “Es lo que pasa con los medicamentos genéricos”, expone a modo de ejemplo. 

Por otro lado, en muchas ocasiones resulta interesante que la patente esté vigente también en otros países si la invención tiene mercado potencial en otros territorios. En ese caso, se puede extender de forma internacional a través de un procedimiento llamado PCT, que permitirá después solicitar protección de la invención en otros estados.  

EJEMPLOS

Otra tipología de título de propiedad industrial es el modelo de utilidad, que tiene una vigencia de diez años desde la fecha de presentación de la solicitud. “Esta figura se utiliza cuando las tecnologías no son tan potentes o en aquellas que son muy cambiantes y se quedan obsoletas pronto”, precisa.

Esta es la modalidad de protección que ha obtenido el juego constructivo de bloques magnéticos ideado por Rocío Blanco Somolinos –investigadora principal del proyecto-, con la colaboración de Cristina Solares Martínez, ambas matemáticas de formación que imparten clases en la Facultad de Educación de Cuenca y en la Escuela de Caminos de Ciudad Real, respectivamente. Su pretensión era fomentar la enseñanza manipulativa y el aprendizaje por descubrimiento para motivar al alumnado y ayudarle en el proceso de abstracción que supone, por ejemplo, trabajar la álgebra. Tras estudiar distintos materiales existentes en el mercado, su propuesta ha sido un juego constructivo compuesto por diez bloques que son prismas cuadrangulares magnéticos y que está pensado especialmente para trabajar los polinomios con estudiantes de 1º y 2º de ESO. Si las piezas no se unen por el imán, la operación no es posible matemáticamente.  

Las investigadoras están en proceso de búsqueda de una empresa a la que le interese desarrollar este recurso didáctico, que consiguió el título de modelo de utilidad en 2020, tras haberlo solicitado en 2019. Además, también están trabajando para lograr protección para una variante de este juego constructivo.

Por su parte, Alejandro Prieto Ayuso y Pilar León González han desarrollado, con la colaboración del profesor de la UCLM Sixto González Víllora, la marca ‘Pe tool finder’, que fue registrada como propiedad intelectual en 2021. Su propuesta es un buscador de instrumentos diseñados para la evaluación en el ámbito de la Educación Física, después de haber constatado durante sus doctorados la necesidad de un recurso de este tipo. 

La herramienta, que aglutina más de cien instrumentos, es revisada periódicamente y está dirigida a maestros de Educación Física de alumnado de entre 6 y 18 años, y a estudiantes que preparan sus trabajos de fin de Grado y Máster, o doctorados. “No pensábamos que iba a tener tanta repercusión. Esto nos motiva a actualizarla”, celebran estos profesionales, ahora profesores en el Campus conquense.

“Lo importante es transferir el conocimiento a la sociedad”

Los costes de solicitar y conservar títulos de propiedad industrial e intelectual son altos dado que hay que sumar las distintas tasas oficiales, los honorarios de los agentes de patentes y las cuotas de mantenimiento, entre otros gastos. La Universidad de Castilla-La Mancha destina anualmente unos 100.000 euros a este apartado, aunque una parte importante de este montante será financiada este año con fondos FEDER. 

“Más que un coste es una inversión de la Universidad para proteger sus resultados”, recalca Gabriela Gallicchio Platino. Una vez conseguida la protección, la entidad intentará encontrar empresas que exploten esas invenciones y le entreguen a cambio una parte de los beneficios. Aunque más que el retorno económico, lo que busca la organización con las patentes es que “el conocimiento se transfiera a la sociedad”. En otras ocasiones, son los propios miembros de los grupos de investigación los que montan una empresa, las llamadas spin-off, para comercializar la invención.

Además, las patentes son también muy importantes para los investigadores en el ámbito curricular para sumar méritos a sus carreras profesionales.


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