Morante y Cuenca: más de un cuarto de siglo escribiendo una historia única en San Julián
Pocas figuras del toreo pueden presumir de haber construido una relación tan constante y especial con la plaza de toros de Cuenca como Morante de la Puebla. Cada regreso del sevillano al coso del Paseo de Chicuelo II ha supuesto un acontecimiento para la afición, que durante más de veinticinco años ha seguido la evolución artística de uno de los toreros más influyentes de la tauromaquia contemporánea.
La próxima Feria de San Julián volverá a ofrecer una circunstancia excepcional: Morante actuará en dos tardes, los días 24 y 26 de agosto, consolidándose como uno de los grandes protagonistas del ciclo organizado por MaxiToro.
Su historia con Cuenca comenzó el 23 de agosto de 1999, cuando hizo por primera vez el paseíllo en la plaza conquense. Aquel debut fue el inicio de un vínculo que se ha mantenido vivo con el paso de los años y que ha conocido capítulos especialmente brillantes.
El primer gran triunfo llegó en 2001, cuando paseó dos orejas y abrió por primera vez la Puerta Grande. A partir de entonces, Morante convirtió Cuenca en una de esas plazas donde su concepto del toreo siempre encontró una afición especialmente receptiva. Tras un periodo de ausencia, regresó en 2009 para volver a salir a hombros después de otra tarde de dos orejas, reafirmando una conexión que nunca dejó de crecer.
En los años posteriores llegaron nuevas actuaciones de enorme importancia. En 2016 volvió a conquistar la plaza con otra salida por la Puerta Grande, mientras que en 2018 dejó su impronta en la recordada "corrida monstruo", una de las tardes más singulares que se recuerdan en la historia reciente del coso conquense.
También dejó momentos destacados en 2021, cuando cortó una oreja tras una actuación de gran nivel, y en 2022, frente a toros de Rehuelga, donde volvió a demostrar la profundidad de un concepto que siempre ha encontrado eco entre los tendidos de Cuenca. Su última comparecencia tuvo lugar el 26 de agosto de 2024, paseando un trofeo frente a una corrida de Román Sorando.
No todo han sido presencias. La historia entre Morante y Cuenca también conoce episodios marcados por la adversidad. Las lesiones le impidieron comparecer en 2013, 2017 y 2025, cuando el percance sufrido en Pontevedra frustró un regreso que la afición esperaba con enorme ilusión.
Ahora, en plena temporada histórica, el maestro sevillano regresará con un doble compromiso de máxima categoría. El 24 de agosto compartirá cartel con Alejandro Talavante y Juan Ortega, frente a toros de Román Sorando. Dos días más tarde, el 26 de agosto, volverá a hacer el paseíllo junto a José María Manzanares y Borja Jiménez, con toros de Domingo Hernández.
Dos tardes que permitirán a la afición conquense volver a disfrutar de un torero cuya trayectoria ya forma parte de la historia de la Feria de San Julián y que, más de un cuarto de siglo después de su debut, continúa despertando la misma expectación que en sus primeras comparecencias.
Los abonos y nuevos abonos ya pueden adquirirse en las taquillas de la plaza de toros, a través de la página web de MaxiToro o mediante el teléfono habilitado por la empresa. La venta de entradas sueltas arrancará el 6 de agosto, mientras que la empresa mantiene un año más su adhesión al Bono Cultural Joven, permitiendo a quienes cumplen 18 años adquirir sus localidades con esta ayuda.