El Hospital de Cuenca, preparado para autoprotegerse ante emergencias
Estar preparados y saber cómo actuar ante posibles emergencias. Este es el objetivo del Plan de Autoprotección del Hospital Universitario de Cuenca, un documento que establece los protocolos de actuación ante situaciones de riesgo, como incendios, inundaciones u otras incidencias que puedan afectar a las instalaciones, así como la coordinación con los servicios de emergencia externos como bomberos, Protección Civil, Policía Nacional y Local o Guardia Civil, así como con las administraciones. Así lo ha explicado el gerente del Área Integrada de Cuenca, José Antonio Ballesteros, quien ha señalado que se lleva trabajando en su elaboración desde hace más de un año y que ahora encara una nueva fase con la formación de los más de 2.000 profesionales del centro y la realización de simulacros a partir de mediados de diciembre.
Si bien, la propia configuración arquitectónica del hospital facilita la respuesta ante posibles emergencias. El complejo está formado por 14 edificios conectados mediante pasarelas, una distribución que, tal y como ha señalado, permite aislar cada uno de ellos si se produce una incidencia y evitar que el problema se extienda al resto de las instalaciones. "Son edificios relativamente fáciles de aislar", ha comentado.
Y precisamente esta distribución es una de las claves del plan, que no contempla como primera respuesta la evacuación completa del hospital, sino actuar de manera localizada sobre el edificio o espacio afectado. De hecho, el gerente ha incidido en que, si fuera necesario desalojar alguna zona, la evacuación se realizaría preferentemente “de forma horizontal”, es decir, trasladando a pacientes y usuarios a otra zona segura de la misma planta o a otro espacio del complejo, en lugar de recurrir a las escaleras y evacuar verticalmente el edificio. "Es muy difícil pensar que tengamos que evacuar a todo un hospital entero", ha apuntado Ballesteros, puesto que el recinto de espacio suficiente para organizar una evacuación sin necesidad de abandonar la parcela hospitalaria.
Formación para más de 2.000 profesionales
Ahora, una vez se ha explicado el Plan a los agentes implicados, el próximo paso es presentarlo en el Registro de Planes de Autoprotección de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y, paralelamente, comenzará una fase de formación dirigida a toda la plantilla. Una tarea especialmente importante por las dimensiones del nuevo hospital, que cuenta con más de 2.000 profesionales, unos 400 más que los que tenía el Virgen de la Luz.
En este punto, Ballesteros ha reconocido que será un proceso formativo "muy complejo y exhaustivo", ya que todos los trabajadores deben conocer cómo actuar ante una emergencia y qué funciones tienen asignadas dentro del dispositivo.
La previsión es que los primeros simulacros comiencen en torno al 15 de diciembre, coincidiendo con la semana del aniversario del Hospital Universitario de Cuenca, que se celebra entre los días 13 y 18 de ese mes. Estas pruebas permitirán poner en práctica los protocolos y comprobar la capacidad de respuesta y coordinación de los distintos equipos.
El gerente ha recordado, además, que el centro dispone actualmente de 810 extintores y más de 250 bocas de incendio, aunque ha insistido en que estos medios materiales necesitan ir acompañados de una preparación adecuada de los trabajadores. "Por sí solas no son nada", ha afirmado, subrayando la importancia de saber reaccionar durante los primeros minutos.
Si bien, el Plan está concebido como un documento vivo, susceptible de modificaciones y actualizaciones conforme los técnicos y expertos detecten nuevas necesidades.
Centro de control operativo 24 horas
Y ante posibles incidencias, el centro de control del Hospital está operativo las 24 horas del día los siete días de la semana. Desde él se supervisan las más de 250 cámaras de videovigilancia y los sistemas de detección y protección contra incendios. Así, en caso de detectarse una emergencia, el primer paso será activar el protocolo interno y comunicar la situación al gerente, que será el encargado de activar el Plan y movilizar a los agentes externos.
A partir de ahí, la actuación dependerá de la gravedad y de la naturaleza del incidente. Si existe un riesgo real, el primer paso será aislar o bloquear el edificio afectado y, si la situación lo requiere, proceder a su evacuación. Mientras tanto, los servicios de emergencia se dirigirán al punto de encuentro establecido en la entrada principal del hospital, donde recibirán la información necesaria e intervendrán según las necesidades.
El objetivo es que la coordinación esté preparada antes de que se produzca una situación de riesgo y por ello, el documento recoge desde los procedimientos hasta los planos de Hospital.