La Hermandad de Donantes de Cuenca, desbordada tras el accidente de Urda
La solidaridad de los conquenses tras el trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo) se está dejando notar en la Hermandad de Donantes de Sangre de Cuenca, que desde el pasado miércoles está viviendo jornadas de intensa actividad ante la gran cantidad de ciudadanos que quieren aportar su granito de arena para ayudar a las víctimas.
El presidente de la Hermandad, Samuel López, explica a Las Noticias de Cuenca que la respuesta ciudadana ha sido prácticamente inmediata y que el personal de la oficina se ha visto desbordado por las llamadas, las consultas y las personas que se han presentado directamente para donar sangre.
Esta movilización se ha traducido en 81 personas atendidas en la campaña que hizo la hermandad la tarde del accidente en Minglanilla, de las que 72 pudieron donar sangre, con 15 nuevos donantes que se han sumado a este gesto solidario.
La actividad tampoco daba tregua al día siguiente. Según detalla López, desde las ocho de la mañana no han dejado de recibir personas interesadas en donar, atender llamadas telefónicas y gestionar nuevas solicitudes. De hecho, la Hermandad ya ha acumulado numerosas citas que se extienden hasta el próximo 16 de noviembre.
Ante esta situación, el presidente agradece la extraordinaria respuesta de los conquenses, aunque insiste en la necesidad de organizar las donaciones de manera escalonada para evitar que la afluencia masiva supere la capacidad de atención.
"No podemos asumir una avalancha de donantes si el hospital no se prepara para ellos", advierte López.
Por ello, desde la Hermandad están centrando sus esfuerzos de comunicación en agradecer la solidaridad ciudadana y pedir a quienes quieran colaborar que contacten previamente para solicitar una cita.
El objetivo es canalizar esta ola de solidaridad y garantizar que todas las personas interesadas puedan donar de forma organizada, manteniendo además las reservas de sangre necesarias para atender las necesidades sanitarias de las próximas semanas.