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Hallan un santuario romano dedicado a Minerva en Carrascosa del Campo

El hallazgo, localizado en la cantera de La Olmeda dentro del yacimiento del Cerro de la Muela, aporta nuevos datos sobre la organización de los trabajadores en época romana
Hallan un santuario romano dedicado a Minerva en Carrascosa del Campo
23/06/2026 - Las Noticias / R.M.C.

El yacimiento romano del Cerro de la Muela, situado en el término municipal de Carrascosa del Campo, ha sacado a la luz un singular santuario dedicado a la diosa Minerva que podría aportar información inédita sobre la vida laboral y religiosa de los trabajadores romanos en la provincia de Cuenc, y constituye uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes de los últimos años en el entorno de Segóbriga por su potencial para ampliar el conocimiento sobre la vida religiosa y laboral en la Hispania romana.

La estructura corresponde a una aedícula o pequeño templete excavado directamente en la roca arenisca de una antigua cantera romana. El conjunto fue tallado aprovechando uno de los frentes de extracción de piedra y conserva todavía elementos arquitectónicos claramente reconocibles, como un frontón triangular, columnas estriadas y una hornacina central destinada a albergar la representación de la divinidad.

El santuario se encuentra en una zona especialmente rica en vestigios romanos. A apenas quince kilómetros de la antigua ciudad de Segóbriga, el enclave formaba parte de un territorio intensamente explotado durante el Imperio Romano gracias a la extracción de piedra y a la actividad minera relacionada con el lapis specularis, el yeso cristalino translúcido que convirtió a esta comarca conquense en uno de los principales centros mineros de Hispania.

Según recoge el estudio científico publicado recientemente en la revista especializada MANTVA, el templete se encuentra orientado hacia el este y fue construido en el interior de una cantera de aproximadamente 300 metros cuadrados. Los investigadores consideran que se trata de un espacio cultual creado por los propios trabajadores que desarrollaban su actividad en la explotación, un lugar destinado a la veneración de Minerva y a la realización de ofrendas relacionadas con la protección divina de los trabajos desarrollados en la cantera.

Aunque la erosión ha deteriorado notablemente la escultura central, los investigadores han podido identificar diversos elementos asociados a la iconografía clásica de Minerva. La diosa aparece representada de pie, armada con lanza y escudo, siguiendo los modelos tradicionales heredados de la Atenea griega. Uno de los detalles más llamativos es la presencia de un mochuelo, ave tradicionalmente vinculada a la sabiduría y convertida en uno de los símbolos más característicos de la divinidad romana.

Los autores del estudio destacan que el conjunto no se limita únicamente a la representación escultórica. En la base del templete aparece una inscripción latina grabada sobre la roca que ha permitido identificar a los dedicantes del santuario.

La inscripción ha sido interpretada como una dedicatoria a “Minerva Domina”, una advocación que presenta a la diosa como protectora y señora del lugar. El texto menciona además a un personaje llamado Plotius Vigor, quien habría realizado la ofrenda acompañado por su “comitato” o séquito.

Precisamente esta última palabra constituye uno de los aspectos que más interés ha despertado entre los especialistas. El término aparece escasamente documentado en Hispania y podría aportar información inédita sobre la organización de grupos de trabajadores, artesanos o incluso colectivos vinculados a las explotaciones mineras y canteras de época romana.

Los investigadores consideran que el hallazgo refuerza además la importancia del culto a Minerva en el territorio segobrigense. En las proximidades ya habían aparecido anteriormente otros testimonios relacionados con esta divinidad, como una pequeña ara votiva localizada en el yacimiento romano de Las Madrigueras. Asimismo, el nuevo santuario presenta evidentes paralelismos con el conocido santuario rupestre de Diana, situado en las inmediaciones de Segóbriga y considerado uno de los principales espacios religiosos excavados en roca conservados en la provincia.

Más allá de su valor religioso, el descubrimiento ofrece una nueva visión sobre la vida cotidiana de quienes trabajaban en las canteras romanas de la comarca. Los especialistas sostienen que estos espacios productivos no eran únicamente lugares de extracción de recursos, sino también ámbitos donde se desarrollaban relaciones sociales, identidades colectivas y manifestaciones religiosas vinculadas al trabajo.

Los directores del proyecto denuncian una difusión sin autorización

La difusión pública del hallazgo ha generado, sin embargo, una importante controversia dentro del ámbito arqueológico.

Los responsables científicos de las excavaciones del Cerro de la Muela han emitido un comunicado en el que lamentan que los resultados hayan sido difundidos públicamente sin contar con su conocimiento ni autorización.

Según explican, la identificación de la cantera de La Olmeda y de la aedícula dedicada a Minerva forma parte de un proyecto de investigación iniciado en el año 2014 y desarrollado durante más de una década por un equipo concreto de arqueólogos. Los trabajos en la cantera comenzaron en 2018 dentro de una línea de investigación destinada a conocer el origen de los materiales constructivos empleados en el asentamiento romano del Cerro de la Muela.

Los directores del proyecto sostienen que el hallazgo continúa siendo objeto de estudio y recuerdan que sus resultados permanecen inéditos desde el punto de vista científico. De hecho, aseguran haber recibido confirmación por parte de la revista encargada de evaluar la investigación de que no existía autorización para difundir públicamente los resultados mientras el proceso editorial continuaba abierto.

Además, muestran su preocupación por la publicación de imágenes recientes del santuario. Tras la excavación arqueológica, la estructura había sido protegida mediante geotextil y nuevamente cubierta siguiendo los procedimientos habituales de conservación preventiva. Por ello, señalan que para obtener las fotografías difundidas fue necesario descubrir de nuevo el monumento retirando los elementos de protección instalados tras los trabajos arqueológicos.

Los responsables científicos subrayan que cualquier actuación sobre un yacimiento arqueológico requiere las correspondientes autorizaciones administrativas y recuerdan la obligación legal de comunicar cualquier hallazgo relacionado con el patrimonio histórico.

Pese a la polémica, el equipo investigador ha querido destacar la extraordinaria relevancia del descubrimiento y ha reiterado su compromiso con la investigación rigurosa, la conservación del patrimonio y la divulgación científica. Al mismo tiempo, reclama respeto hacia la autoría de los trabajos arqueológicos y hacia los procedimientos académicos que garantizan una correcta interpretación y contextualización de los hallazgos antes de su difusión pública.