Gómez Cavero, una vida dedicada a Cuenca
Isidoro Gómez Cavero fue médico de profesión y una de las figuras más influyentes de la política municipal de Cuenca en la última década. Su trayectoria pública estuvo marcada por la combinación de su vocación sanitaria, su implicación social y un firme compromiso con la transformación urbana de la ciudad.
Ejerció la medicina durante más de treinta años, una labor que le permitió mantener un contacto directo y permanente con la ciudadanía y que definió un perfil cercano, práctico y orientado al servicio público. Esa experiencia profesional fue determinante en su posterior forma de entender la gestión política.
Su llegada a la política se produjo con la creación y liderazgo de Cuenca nos Une, formación local con la que obtuvo representación en el Ayuntamiento y desde la que desempeñó un papel clave en la gobernabilidad municipal. Como segundo teniente de alcalde, asumió responsabilidades relevantes dentro del equipo de Gobierno y participó de manera directa en la definición de los principales proyectos estratégicos del mandato.
Uno de los ámbitos en los que dejó una huella más visible fue el urbanismo y la reorganización del centro de la ciudad. Gómez Cavero fue el principal defensor político de la reforma integral de Carretería, entendida como eje vertebrador de un nuevo modelo de ciudad más accesible, moderna y orientada a la actividad comercial y social. La transformación del centro urbano fue una de las iniciativas que defendió con mayor insistencia tanto dentro como fuera del pleno municipal.
Paralelamente a su actividad institucional, Gómez Cavero fue un buen conocido del mundo deportivo por su vinculación con el Balonmano Ciudad Encantada. Ya había ejercido como médico del club en los 90, y en 2011 decidió asumir las riendas de la presidencia durante un periodo delicado. En ocasiones, invirtió desde su propio patrimonio para mantener a flote al club de sus amores. Su gestión, marcada por la estabilidad y la confianza en jugadores jóvenes, ha llevado a otra dimensión al Ciudad Encantada.
De su mano han llegado los años dorados de la entidad, consolidándose en la élite del balonmano español, logrando clasificaciones europeas, subcampeonato de Copa del Rey y también de ASOBAL… hitos que han proyectado a Cuenca hacia el exterior y que le llevan a ser considerado ampliamente el “mejor presidente de la historia del club”, tal y como han recalcado varias figuras relacionadas a la entidad a lo largo de estos años. Como él señalaba en numerosas ocasiones entre risas, ha sido el presidente más antiguo de ASOBAL, “que no el más viejo”.
La última etapa de su vida estuvo condicionada por una enfermedad grave que le obligó a apartarse en varias ocasiones de la primera línea política y deportiva. Aun así, nunca rompió su vínculo con la institución municipal ni con los proyectos que había impulsado, manteniendo el contacto con sus compañeros y siguiendo la evolución de la gestión local.
En uno de los plenos municipales se dio lectura a un mensaje suyo en el que, además de agradecer el apoyo recibido durante su enfermedad, apelaba al consenso y pedía respaldo a los proyectos que se encontraban en marcha, con especial atención a la reforma del centro y de Carretería, símbolo de su apuesta por la renovación urbana de Cuenca.
Finalmente, el 18 de junio Isidoro Gómez Cavero renuncia a su acta de concejal del Ayuntamiento de Cuenca por razones médicas.
Isidoro Gómez Cavero deja una trayectoria marcada por el compromiso con su ciudad, tanto desde la medicina como desde la política y el deporte, y una impronta clara en algunas de las transformaciones más significativas del Cuenca contemporáneo.
