Las familias del Colegio Federico Muelas han trasladado su “profunda preocupación y malestar” por las bajas temperaturas en las aulas desde el pasado 7 de enero, cuando se produjo una avería en el sistema de calefacción del centro, que aún no ha sido reparada.
Según explica la Asociación de Padres y Madres, (AMPA) desde ese día “los niños y niñas están recibiendo clase en condiciones térmicas inadecuadas”. La calefacción solo permanece encendida durante el horario lectivo, ya que la caldera funciona con pellets que deben introducirse de forma manual, lo que impide mantenerla en funcionamiento fuera de ese tramo horario. Como consecuencia, el edificio no llega a caldearse correctamente y pierde rápidamente el calor acumulado.
La situación se agrava por las características del propio inmueble. Se trata de un edificio antiguo, con ventanas sin aislamiento térmico, lo que provoca que las temperaturas en las aulas sean especialmente bajas. Además, según indican las familias, “no se pueden poner calefactores eléctricos en todas las clases ya que el sistema eléctrico no lo soporta”.
Según apuntan en un comunicado, en algunas aulas la temperatura alcanza apenas los 14 grados, mientras que en otras se sitúa en torno a los 8 grados, unas condiciones que consideran “claramente inadecuadas para el desarrollo normal de la actividad educativa y para la salud del alumnado y del profesorado”.
La pieza necesaria para reparar la avería fue solicitada el mismo 7 de enero, pero, a día de hoy, las familias aseguran que siguen esperando sin que se haya comunicado una fecha concreta para la solución del problema ni se hayan planteado alternativas temporales. En este sentido, consideran “inaceptable que, tras más de una semana, no se haya ofrecido ninguna medida temporal que garantice unas condiciones mínimas de confort térmico”.
Por todo ello, la Asociación de Padres y Madres solicita una actuación urgente por parte de las administraciones competentes para que se adopten soluciones inmediatas y se garantice que el alumnado y el profesorado puedan acudir a clase “en condiciones dignas”, sin tener que soportar temperaturas "impropias de un centro educativo", concluyen.