¡Eo eo eo, que viva San Mateo!
San Mateo ha llegado a su último día y lo ha hecho de una manera diferente. Después de tres días en los que el Casco Antiguo se ha llenado hasta la bandera de peñistas y visitantes, este lunes 21 de septiembre el ritmo ha sido algo más pausado. En las calles, en la Plaza Mayor y en los alrededores del recorrido de las vaquillas enmaromadas ha habido menos gente, pero quienes sí han subido, como diría Bárbara Rodríguez, son los mateos de corazón.
La jornada ha comenzado con los actos tradicionales en torno a Alfonso VIII, con la devolución del Pendón a la Catedral, la misa y la ofrenda floral, antes de que la vaquilla volviera a tomar la Plaza Mayor y las calles del Casco Antiguo.
A mediodía, la primera suelta ha vuelto a poner a los maromeros y los corredores frente a la vaquilla y en un descuido, uno de los hombres que guían al animan, ha sufrido una caída y ha resultado herido con una brecha en la cabeza.
Por la tarde, a partir de las 17:00 horas, Cuenca ha vivido su último encuentro con la vaca en este 2026. Ahora, a los conquenses solo les queda contar los días para volver a vivir San Mateo. Mientras tanto: ¡Eo, eo, eo, que viva San Mateo!