Las consultas de vacunación internacional se duplican en Cuenca en un año
El aumento de los viajes internacionales tras la pandemia está impulsando un crecimiento sin precedentes de la actividad de vacunación internacional en Cuenca. Además, con la llegada del verano y las ansiadas vacaciones, la demanda de consultas se ha disparado convirtiendo a la ciudad de Cuenca en un punto de referencia para viajeros de distintas comunidades autónomas que buscan asesoramiento sanitario y conseguir sus dosis antes de salir al extranjero.
Según explica el doctor Javier Silva, responsable del servicio de Medicina Preventiva, Calidad y Seguridad, Cuenca cuenta actualmente con una de las listas de espera más bajas de España para este tipo de consultas, una circunstancia que ha favorecido la llegada de usuarios procedentes de regiones como Madrid, Andalucía, Gipuzkoa o la Comunidad Valenciana. “Muchos viajeros encuentran dificultades para conseguir cita en sus lugares de origen y optan por desplazarse a Cuenca. Algunos incluso aprovechan el viaje para hacer turismo durante el fin de semana y acudir a consulta el lunes”, señala Silva.
Y este fenómeno coincide con el incremento de viajes que mencionábamos previamente. Tras el fuerte descenso registrado durante la pandemia, las consultas de vacunación internacional han experimentado en el Área Santaria de Cuenca una recuperación constante que crece año tras año. Así lo reflejan los datos del servicio, y es que, mientras en 2024 atendieron a 686 viajeros, en 2025 la cifra se disparó hasta los 1.030. Además, solo entre enero y mayo de 2026 ya se han registrado 521 consultas, lo que apunta a un nuevo récord al cierre del presente ejercicio.
Ante esta situación, para hacer frente al aumento de la demanda durante los meses previos al verano y durante el mismo, el servicio activa una consulta preferente destinada a aquellas personas que necesitan viajar en fechas próximas y no pueden esperar los plazos habituales. Esta medida se pone en marcha sin incorporar nuevos recursos humanos, gracias a la reorganización interna del equipo, formado por tres facultativos especialistas, tres enfermeras y dos administrativos.
Y, además de la consulta ubicada en el Hospital Universitario de Cuenca (HUCU), el servicio también presta atención en el Centro de Especialidades de Tarancón, con el objetivo de acercar esta asistencia a los vecinos de la comarca y evitar así desplazamientos innecesarios.

HERRAMIENTA DE PREVENCIÓN
Más allá de la administración de vacunas, la consulta de vacunación internacional se ha convertido en una herramienta de prevención integral. El doctor Silva destaca que cada paciente recibe una “evaluación individualizada” que tiene en cuenta aspectos como el destino, la duración del viaje, el motivo del desplazamiento, la edad o las posibles patologías previas. “Cada viajero es único. No es lo mismo viajar por turismo que por trabajo, visitar a familiares o participar en una misión de cooperación. Tampoco es igual permanecer dos semanas que varios meses en un país de riesgo”, explica.
En este sentido, las vacunas más comunes son las de hepatitis A, fiebre tifoidea y la actualización de la protección frente al tétanos. No obstante, mantiene una elevada demanda la vacuna contra la fiebre amarilla, exigida para acceder a determinados países. Y a ellas se suman nuevas opciones como las vacunas frente al dengue o la chikungunya, indicadas para determinados perfiles de viajeros, aunque actualmente no están financiadas por el sistema público.
Desde el servicio subrayan además que estas consultas permiten actualizar otros calendarios vacunales. Entre las actuaciones habituales se encuentra la revisión de la inmunización frente al sarampión, especialmente relevante ante los brotes detectados en distintos puntos del mundo.
Sin embargo, tal y como incide el doctor Silva, “la prevención no termina con las vacunas”. Los especialistas ofrecen recomendaciones sobre seguridad alimentaria, consumo de agua, protección frente a picaduras, contacto con animales, preparación de botiquines de viaje y medidas de actuación ante posibles síntomas a la vuelta del extranjero.
Por ello, el principal mensaje que lanzan a la población es la necesidad de planificar con antelación. “Lo ideal es acudir a consulta al menos un mes antes del viaje. Algunas vacunas requieren varias dosis y, además, esperar al último momento puede dificultar conseguir una cita”, advierte Silva. “Lo más bonito de un viaje internacional es disfrutarlo con seguridad”, apostilla.
Así, con un número creciente de viajeros, una atención indivualizada y una capacidad de respuesta récord que atrae a usuarios de toda España, Cuenca se ha convertido en uno de los principales referentes nacionales en vacunación internacional.