La Catedral se transforma en un lienzo audiovisual para despedir el Festival de Otoño
La Plaza Mayor de Cuenca se ha convertido este sábado en un gran escenario al aire libre. Cientos de personas han llenado el entorno de la Catedral para asistir al videomapping proyectado sobre su fachada, una propuesta visual que ha puesto el broche de oro a la programación de la sexta edición del Festival de Otoño.
Durante los diez minutos que ha durado cada pase, la piedra de la Catedral ha cambiado de aspecto en una sucesión de imágenes, colores y animaciones que han transformado uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. La propuesta ha tenido como hilo conductor el otoño y el patrimonio conquense, con guiños a algunos de sus símbolos más reconocibles, como las Casas Colgadas, el puente de San Pablo, los ríos y las hoces
También ha cobrado protagonismo la mariposa isabelina, que tiene en la Serranía de Cuenca su mayor extensión continua, aunque está presente en toda la península ibérica.
Iñaki Santos, fundador de Solar Waves, empresa responsable de la producción técnica y creativa del espectáculo, ha explicado en declaraciones a Las Noticias que el equipo ha estudiado previamente "la geometría y la historia" de la Catedral para preparar una proyección que sirviera "de homenaje tanto al edificio como a la ciudad". El resultado ha sido una animación diseñada específicamente para adaptarse a las formas y dimensiones de la fachada.
Y es que, detrás de los diez minutos de imágenes hay un importante trabajo técnico. Según ha detallado Santos, el proceso comienzó con la toma de fotografías del edificio, la corrección de las lentes y el cálculo de distancias. A partir de ahí, el equipo realizó un blending (integración) para construir una imagen sólida en 3D.
Un broche de oro sin igual para el Festival de Otoño que este año que ha conjugado tecnología, patrimonio y cultura en uno de los espacios más reconocibles de Cuenca.