El Ayuntamiento prepara una intervención por filtraciones en el parking de Mangana
El Ayuntamiento de Cuenca trabaja para solucionar un problema de filtraciones de agua en una parte del muro del parking de Mangana, una anomalía que está afectando a la cimentación y a los pilotes de esta infraestructura, en el tramo que linda con el Seminario de Cuenca.
Según ha explicado la concejal de Patrimonio, Marta Tirado, tras una pregunta formulada en el pleno por el ‘popular’ Juan Guadalajara, las filtraciones han provocado daños que requieren una intervención técnica específica. Desde el primer momento, el Ayuntamiento ha dicho que se trabajó con la intención de que las actuaciones necesarias pudieran ser asumidas por la empresa concesionaria del aparcamiento, con el objetivo de agilizar los plazos.
No obstante, tras analizar la situación con los servicios municipales competentes, el consistorio ha comunicado que esta opción no era viable, tanto por la naturaleza de la actuación como por el régimen jurídico aplicable. Ante esta circunstancia, el Ayuntamiento ha asumido la responsabilidad de la intervención.
Tirado ha detallado que ya se ha solicitado y tramitado una memoria valorada para definir técnicamente la actuación necesaria y cuantificar su coste. El siguiente paso, según se ha indicado, será habilitar el crédito correspondiente para poder ejecutar la obra conforme a los procedimientos administrativos establecidos.
De manera paralela, el Ayuntamiento ha señalado que realizará un seguimiento del cumplimiento, por parte del concesionario, de sus obligaciones de explotación, conservación y mejora del servicio, con el fin de garantizar que el parking mantenga un estándar adecuado de funcionamiento, accesibilidad, atención al usuario e imagen, acorde con el entorno en el que se ubica.
Durante el debate, Juan Guadalajara también ha mostrado la preocupación por la seguridad, recordando episodios pasados como el desprendimiento del muro en el entorno de las Casas Colgadas. En este sentido, el equipo de Gobierno ha asegurado que no existe un riesgo inminente y que, de haberlo, se habrían adoptado medidas inmediatas.
El Ayuntamiento ha defendido que se trata de una anomalía técnica que requiere una intervención planificada y correctamente ejecutada, y ha subrayado que los técnicos municipales están realizando el seguimiento necesario para garantizar la seguridad mientras se avanza en la solución definitiva, insistiendo en que no hay ningún riesgo inminente.