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Tiempos de Vera Cruz, en Villar de Domingo García
Foto: Turismo Castilla-La Mancha

Tiempos de Vera Cruz, en Villar de Domingo García

03/04/2023 - Miguel Romero

Llega la Semana Santa, el tiempo espiritual de la Pasión de Cristo; y llega, con todo su esplendor y deseo, marcando la devoción que el pueblo cristiano manifiesta, año tras año.
Hacia el 326 d.C., la emperatriz Helena de Constantinopla, madre del emperador Constantino I el Grande, hizo demoler el templo de Venus que se encontraba en el monte Calvario de Jerusalén y excavar hasta encontrar los restos del sepulcro donde habían enterrado el cuerpo de Jesús. Cuando los obreros encontraron lo que supusieron era la verdadera cruz, y la presentaron a la emperatriz, todo parecía volver al misterio de Cristo.
Esa fue la razón de que sobre aquellos restos, se levantase la Basílica del Santo Sepulcro en el que se guarda la reliquia.
Así dio comienzo al culto a la Vera Cruz, extendido en la Edad Media y al final, mantenido hasta nuestros días.
La Vera Cruz ha sido una de las Cofradías más reconocidas en toda la Cristiandad ortodoxa, siendo Castilla en España, la de mayor profusión. En la provincia de Cuenca, numerosos pueblos tenían esta Cofradía que, en la actualidad, solo mantienen con práctica directa, la capital y el Villar de Domingo García.
Me gusta este lugar casi por todo. Se puede hacer senderismo por ese caminar de la Fuente del Gallo, visitar sus cuevas para hacer buen almuerzo en esas viandas hechas en buena lumbre, beber su buen vino cosechado de sus vides, bailar en su verbena, tanto en las fiestas patronales dedicadas a la Virgen del Rosario como en los Carnavales, compartir con los González, correr los toros por las calles al compás de sus Peñas y el mostrador de Felipe con patatas asadas y riego de buen agua. Sin descansar, podríamos entrar en su iglesia y ver su rica ornamentación en enseres y mobiliario, Retablo Mayor neoclásico, retablos barrocos dorados, lienzos, tallas de la Virgen, San Antonio, San Miguel Arcángel y esa bella cruz procesional de chapa de plata que, orgullosos, portan y procesionan.
Ahora, en ella, una pieza especial para sus gentes ocupa espacio. Su Yacente, a imagen y semejanza del que, posiblemente la Síndone y Sudario de Oviedo cubriese y en el que su promotor César Barta ofreció consejo, está esperando su salida, año tras año, en sentida procesión de Semana Santa. 
Por eso, su Cofradía de la Vera Cruz es esplendorosa. Casi todos, mayores y menores forman parte como nazarenos.
Su Junta Directiva se esfuerza, año tras año, para que el carácter penitencial y de asistencia, siga manteniendo los valores de esta Cofradía ancestral, autorizada por el Papa Sixto V en 1586 con Bula de Indulgencias y Gracias, dadas en Roma.
No quisiera que nadie pase por este lugar, sin visitarlo, ni tampoco sin dejar de pasar su oportunidad de recorrerlo y compartirlo, más que por su caserío que adolece de trazado popular, por sus gentes, de las mejores que te puedes encontrar.
Por eso, este domingo pasado, 26 de marzo, en esta localidad se ha llevado a cabo, como es costumbre, el oficio de la Vera Cruz, con los actos religiosos donde participan los hermanos mayores de las Cofradías de Cuenca y del Villar, en mutua compañía, compartiendo festividad, oración, devoción y fiesta, compartiendo ágape y serenidad.
El Villar de Domingo García sigue estando ahí, aportando valores, tradicionales y culturales, con una iglesia de la Asunción remozada, con un Silo como centro de interpretación y con un yacimiento de Noheda que está alcanzando cotas universales dentro del mosaico romano. Un lujo de pueblo y de gentes.