Del Seat 600 a las primeras elecciones: una forma de mostrar cómo se fraguó la autonomía
Un Seat 600 azul recibe a las puertas del toledano Museo de Santa Fe a los visitantes a la exposición 'La Transición en Castilla-La Mancha. La construcción de una nueva realidad e identidad (1976-1983)' donde se muestra, a través de obras de arte, medios audiovisuales, objetos cotidianos de cada época o portadas de prensa, cómo se fraguó la comunidad autónoma y los logros que este proceso trajo consigo.
La exposición ha sido visitada este lunes por el vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, y la portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, y los comisarios de la muestra José Antonio Castellanos López y Álvaro Notario, han indicado, en declaraciones a los periodistas, que en ella se explica desde lo general, esto es, como se llegó a la democracia en España tras cuarenta años de dictadura, hasta que en la región se celebraron las primeras elecciones autonómicas, con un parlamento en el que solo había una mujer.
La muestra, cuya inauguración oficial tendrá lugar este martes con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que mantendrá una conversación con el exvicepresidente Alfonso Guerra y con Rodolfo Martín Villa, que vivieron sucesos importantes como el asesinato contra Carrero Blanco en el 73, los asesinatos de los abogados laboralistas de Atocha, los atentados de ETA o la legalización del PCE.
Se explica cómo se llega a la Transición, las primeras elecciones del 77 y el proceso de constitución de las comunidades autónomas, la de Castilla-La Mancha a partir de un territorio que como tal nunca había formado una realidad política en la historia, con unas consecuencias que "van mucho más allá de lo político y de lo geográfico y que tienen que ver con lo identitario y lo cultural. Es el origen de nuestra región, donde vivimos actualmente", ha señalado Castellanos.
Ha añadido que la muestra combina todo tipo de obra artística como un elemento transmisor de la realidad de lo que fue aquella etapa, y son alrededor de 300 piezas de muy diferentes formatos, desde lo audiovisual a lo pictórico, lo escultórico, la reproducción y el original de diversas estaciones inmersivas que permiten al visitante focalizarse en las diversas partes de la exposición.
La exposición en cuatro bloques
El recorrido se organiza en torno a cuatro bloques temáticos sobre la España en Transición, el nacimiento de Castilla-La Mancha como comunidad autónoma, el nuevo paisaje social que surge en este periodo y la confluencia con movimientos culturales y artísticos.
Por un lado, el bloque sobre la España de la Transición, sitúa al visitante en el contexto nacional en el que se desarrollaron los acontecimientos: la represión política, las demandas de libertad, el papel desempeñado por la Corona, la acción reformista de los gobiernos de Adolfo Suárez, la aprobación de la Constitución de 1978 o las amenazas representadas por el terrorismo y el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.
En el bloque enfocado a la nueva autonomía, se aborda el proceso mediante el cual la región fue adquiriendo una realidad política e institucional propia en el marco del nuevo Estado de las autonomías, y donde se invita a reflexionar sobre cómo las regiones no son únicamente realidades heredadas del pasado, sino también construcciones históricas surgidas de procesos políticos, sociales y culturales concretos.
El tercero da a conocer el nuevo paisaje social que surge en este periodo, las transformaciones que afectaron a la vida cotidiana como la emigración, el crecimiento urbano, la crisis económica, las movilizaciones obreras, la ampliación de los espacios de participación ciudadana y el protagonismo de las mujeres en este proceso con su creciente incorporación al ámbito educativo, laboral y político, así como el surgimiento de asociaciones y movimientos feministas; y también da cabida a reivindicaciones frente a la represión y la discriminación de las identidades sexuales.
El arte en la región
Se ha diseñado un bloque con la mirada de artistas como Pepe Ortega, Juan Genovés, Manuel López-Villaseñor, Juan D'Opazo, Fernando Zóbel o Rafael Canogar, entre otros, que ofrece algunas de las principales sensibilidades artísticas del periodo.
En el apartado sobre cultura e identidades en transformación, se explora el modo en que la democratización favoreció nuevas formas de creación, con iniciativas como el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, al tiempo que destaca la producción literaria de autores como Francisco Nieva, Antonio Buero Vallejo o Francisco García Pavón.
La modernización cultural, por su parte, se manifestó en ámbitos como la arquitectura y el diseño, representados por Miguel Fisac y Manuel Piña; o en el cine por Pedro Almodóvar y José Luis Cuerda.