El presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, ha anunciado este jueves que la institución provincial trabaja en un nuevo plan para movilizar vivienda vacía en los municipios rurales, con el objetivo de reforzar el Proyecto Arraigo y facilitar la llegada de nuevos vecinos a la provincia de Cuenca.
Martínez Chana, que ha realizado el anuncio en Sotos, donde se ha desarrollado el acto de firma del protocolo de adhesión de nuevos municipios al programa, ha señalado que actualmente el acceso a la vivienda es “un hándicap de primer orden” para avanzar en la repoblación.
En este sentido, ha avanzado que la Diputación está estudiando, junto al Proyecto Arraigo y otras entidades, una iniciativa “novedosa” que permita poner en el mercado viviendas cerradas que actualmente no tienen uso, con el fin de ofrecerlas a familias interesadas en instalarse y desarrollar un proyecto de vida en el medio rural.
El presidente de la Diputación ha destacado que el impacto del programa en los últimos años ha sido importante ya que la provincia ronda los 201.000 habitantes y el Proyecto Arraigo ha contribuido de manera significativa a ese crecimiento. Chana ha señalado que más de 250 personas, integradas en más de 80 familias, se han asentado en Cuenca gracias a esta iniciativa, lo que representa un 8 por ciento del aumento poblacional.
Además, ha subrayado que el programa ha generado actividad económica, con más de 130 viviendas ocupadas, 60 puestos de trabajo creados y nuevos proyectos empresariales en marcha en el medio rural.
La jornada de este jueves en Sotorribas ha servido también para escenificar la incorporación de nuevos municipios al programa, que pasa de 22 a 36 localidades participantes. En el acto han firmado Abia de la Obispalía, Aliaguilla, Atalaya del Cañavate, Castejón, El Provencio, Huelves, Osa de la Vega, Puebla de Almenara, Santa María de los Llanos, Tejadillos, Vara de Rey, Villamayor de Santiago, Villar de Domingo García, Víllora y Zarza de Tajo.
Impacto en el último año
Por su parte, el director del Proyecto Arraigo, Enrique Martínez, ha destacado que en el último año han llegado a la provincia de Cuenca 103 personas, repartidas en 30 familias, y ha puesto el acento en el impacto económico de la iniciativa, que multiplica por cuatro la inversión realizada por la Diputación: “En este curso, por cada euro que la Diputación ha puesto por el proyecto Arraigo se han generado 4 euros”.
Martínez ha subrayado que el proyecto no solo facilita la llegada de nuevos vecinos, sino que genera empleo y actividad económica en el medio rural, con 60 personas trabajando actualmente en la provincia y varias iniciativas de emprendimiento en marcha.
La alcaldesa de Sotorribas, Nuria Illana, ha puesto en valor el impacto directo del programa en el municipio, donde gracias a Arraigo se han asentado tres nuevas familias. Esta llegada de población, ha señalado, ha tenido efectos inmediatos como la apertura de una nueva aula en el colegio, garantizando así la continuidad del centro educativo, además de favorecer la puesta en marcha de nuevas iniciativas económicas.
Cristina Lafarga, arraigada
Cristina Lafarga, una de las personas llegadas a Sotos a través del programa, ha destacado la buena acogida recibida y el cambio de vida que ha supuesto dejar su ciudad natal para instalarse en el medio rural. Junto a su familia, impulsa un proyecto de fisioterapia itinerante que busca acercar este servicio a los pueblos con menor acceso, en línea con su objetivo de desarrollar un modelo de vida más vinculado al entorno natural. “El cambio ha sido enorme, pero positivo”, ha asegurado.