El Ajo Morado IGP conquista el Salón Gourmets con alta cocina creativa
El Ajo Morado con Indicación Geográfica Protegida (IGP) ha sido uno de los protagonistas del Salón Gourmets, la feria internacional de alimentación y bebidas de calidad que se celebra en Madrid, gracias al primer showcooking como embajadores del producto, celebrado el miércoles 15 de abril, dentro del marco de promoción de Campo y Alma, la marca de calidad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
La acción, a cargo de los chefs José Francisco Atienza y Jorge Susinos, tuvo como objetivo poner en valor un producto esencial de la despensa española y, al mismo tiempo, mostrar su enorme potencial creativo en la cocina contemporánea, desde recetas tradicionales hasta propuestas innovadoras que traspasan la frontera de lo salado.
Durante el showcooking se presentó un menú de cuatro tapas que exploró diferentes técnicas y registros culinarios, siempre con el ajo —en sus distintas versiones— como hilo conductor. La primera propuesta fue una crema de queso manchego curado con ajo negro y confitura de naranja, rematada con caviar de ajo negro, una elaboración que combinó intensidad, untuosidad y matices dulces.
La segunda tapa apostó por el producto de temporada con una crema de calabaza y azafrán de Bealar, acompañada de una menestra de otoño con ajo morado IGP, setas de cultivo Neofunghi y lomo escabechado, ligada con una mahonesa de pisto, en un guiño a la cocina castellano-manchega reinterpretada desde una óptica actual.
El recorrido continuó con un ajoarriero con crema de albaricoques asados, una espina salada y aceite de cangrejos de río, un plato donde el ajo actúa como potenciador de sabor y nexo entre tradición y territorio.
Como cierre, los chefs sorprendieron con un postre poco convencional: helado de moras silvestres, speculoos y cobertura de chocolate blanco de la Abadía de Jábaga, con ajo negro y nocilla de pistacho de La Lola (Villacañas), demostrando la capacidad del ajo negro para integrarse con naturalidad en elaboraciones dulces.
“El objetivo es mostrar la versatilidad del ajo, su comportamiento en todo tipo de cocciones y sacar su mayor exponente, pero también lograr que el consumidor distinga el sello de calidad”, explicó Atienza.
En el caso del ajo morado, añadió, “se busca potenciar su sabor y perfume, mientras que el ajo negro, por sus aromas, permite incorporaciones sorprendentes en postres o aceites, tanto dulces como salados”.
La demostración despertó un notable interés entre los profesionales del sector, con todos los puestos ocupados y una alta participación de expertos gastronómicos, reforzando la visibilidad del producto en una cita clave para el sector agroalimentario premium.
Desde la IGP Ajo Morado se ha agradecido la oportunidad de participar en una feria estrictamente profesional como el Salón Gourmets, consolidada como escaparate internacional de referencia.
Una acción que confirma que el ajo morado IGP no solo es un ingrediente imprescindible en la cocina, sino también un producto con identidad, intensidad y capacidad para enriquecer cualquier plato, del entrante al postre.