El VivoCuenca está ya inmerso en la temporada 2026/27, la cual abre una nueva etapa en el club azulón. Regresa a la Tercera División –grupo XVI, perteneciente a Castilla-La Mancha– después de un bonito año en Segunda División B en el cual no pudieron mantener la categoría. Lo hace con un proyecto renovado que, en la parcela deportiva, está comandado por Ángel García, quien releva a Manolo Moya como entrenador.
A sus 30 años, García es un buen conocedor del fútbol sala conquense y, de hecho, acompañó a Moya como segundo entrenador la pasada temporada, desde enero hasta el término de la misma. “Estoy preparado, seguro de mí mismo y con ganas de trabajar”, ambiciona el técnico.
Si bien no ha sido un verano fácil en lo institucional –Luis Saiz dimitió como presidente y acabó retomando el puesto para que la entidad continuase– debido a los cambios producidos, considera que el equipo llega preparado a la categoría. Su primer compromiso, ante La Celestina, se saldó con un resultado desfavorable de 1-0, pero se redimieron en casa en la siguiente jornada al imponerse por 6 a 4 al Infantes FS.
“La pretemporada ha sido un poco atípica, con muchos cambios. Nos teníamos que amoldar, pero hemos trabajado bien”, traslada. Algunos de los cambios se han producido en la plantilla, ya que el equipo ha apostado por rejuvenecer al grupo sin romper el núcleo que ya existía. “Tenemos la baja del capitán, Valero, y la del portero Mario Gómez, que ya sabemos lo que es”, lamenta García, quien por otra parte confía plenamente en las nuevas incorporaciones azulonas, entre las cuales destaca a Mario Benítez –“un ala zurdo, no teníamos ese perfil”, comenta– y el mayor protagonismo de Nacho Casalengua en portería, que “va a sorprender”. El entrenador traslada que hay jugadores veteranos que, lamentablemente, no van a ser eternos, por lo que era imperioso “ese relevo generacional”.
El VivoCuenca afronta su regreso a Tercera División con una plantilla renovada y algo más joven, pero mantiene la ambición de competir entre los mejores de una categoría muy exigenteDISFRUTAR Y COMPETIR
La ilusionante temporada vivida en Segunda B no tuvo el desenlace soñado a pesar de los intentos hasta las últimas jornadas. Con el regreso a Tercera, el Vivo quiere recuperar el pulso que por momentos perdió la pasada campaña. “Las aspiraciones pasan por volver a disfrutar en la pista, ese es el objetivo. Esperamos estar entre los ocho primeros”, ambiciona el míster, quien sabe que no será fácil, ya que este grupo se suele definir como la “Súper tercera”. Alude así al hecho de que hay distintos conjuntos que aspiran ascender de categoría, como el Toledo, Daimiel, Villarrobledo, UDAF… “Va a haber muchísimo nivel este año. Hay varios equipos que quieren ascender. Nosotros también”, reconoce.
En lo personal, Ángel García afronta este nuevo desafío con la máxima ilusión. Después de ser el segundo entrenador, está listo para coger las riendas y anima a que la afición se sume a la fiebre azulona. “Ojalá la gente se siga animando a venir al fútbol sala porque es un deporte muy disfrutable”, expresa.
El nuevo proyecto ya está en marcha. Y el primer reto, como insiste su entrenador, pasa por volver a disfrutar en el 40x20.