No pudo estrenarse con victoria en Liga ASOBAL el Rebi BM Cuenca, que ha caído en casa por 26 a 28 ante el Recoletas Atlético Valladolid. Un muy buen inicio del equipo conquense se desvaneció por completo con el paso de los minutos. A pesar de una ligera mejoría en la segunda parte, no fue suficiente como para poder darle la vuelta al marcador.
“Hay algo que es clave: 17 paradas sobre 7. Dejar a ellos con 28 goles era nuestro reto y ha sido un problema de acierto en ataque”, explicaba Lidio Jiménez, entrenador del Rebi Cuenca, en rueda de prensa. Después de un “inicio espectacular”, lamenta que el meta vallisoletano ha estado a un nivel “top”. En la segunda parte, es consciente de que faltaba “esa parada, ese detalle”, que les metiese en el partido.
Esto es algo que ocurrió en varias ocasiones la pasada temporada: la falta de acierto en situaciones de 6 metros. “Lo hemos intentado, nos hemos dejado todo, pero el acierto es fundamental”, insiste Jiménez, quien también admite que “hemos tirado la ventaja muy rápidamente”. Otra de las causas ha sido, explica también, las escasas rotaciones de las que han dispuesto debido a las bajas de Guilherme, Álvaro, Antúnez…
Al ser preguntado sobre el arbitraje, que causó indignación en jugadores, cuerpo técnico y afición local, Jiménez asegura que no es algo determinante en el resultado, aunque resalta acciones como una de las últimas jugadas sobre Manuel Lima y Pedro Matos, recién salido al campo. “Lo que menos me ha gustado es el cambio de tendencia de la primera parte a la segunda. Algo ha pasado y ha cambiado la tendencia del arbitraje”, traslada Jiménez, quien ha identificado una propensión negativa hacia Cuenca.
Aboga por “seguir trabajando y compitiendo”, sabiendo también que el equipo está en la primera jornada y que aún queda mucho margen de mejora.