El Vivo Cuenca comenzó este viernes su andadura en Tercera División con derrota y con un resultado atípico en fútbol sala: 1-0 ante el Club Deportivo La Celestina. Un marcador que no reflejó lo vivido sobre la pista.
El encuentro suponía, además, el primer partido oficial de Ángel García como técnico del conjunto conquense. Su equipo fue superior durante buena parte del choque y dispuso de muchas más ocasiones que su rival, pero fue una de esas tardes en las que el balón parece no querer entrar.
La primera parte fue especialmente buena para los azules, que dominaron y generaron peligro, llegando incluso a golpear el poste de la portería local hasta en tres ocasiones. Los conquenses llevaron el peso del partido, marcaron el ritmo y siguieron mostrando una línea muy similar a la que ya habían dejado durante la pretemporada.
Los locales, por su parte, tuvieron muy pocas oportunidades, aunque fueron mucho más efectivos. Ramos aprovechó una de ellas para hacer el 1-0 a los 30 minutos de juego, un tanto que terminó siendo suficiente para que la victoria se quedase en La Puebla de Montalbán.
El conjunto conquense va por el buen camino, pero se deja tres puntos en este inicio liguero en un encuentro en el que fue claramente superior y del que pudo haberse traído un resultado muy diferente.
Las sensaciones que deja este primer partido son positivas, sobre todo en defensa, donde el equipo se mostró sólido y efectivo. Queda toda la liga por delante para corregir errores, seguir trabajando y crecer como equipo en esta nueva etapa en Tercera División.
La próxima oportunidad llegará en la segunda jornada de liga, en la que los conquenses buscarán su primera victoria de la temporada ante el Infantes en El Sargal.