El San José Obrero ha dado un firme paso en su objetivo de la permanencia tras la victoria por 3 a 2 ante el CD Bargas. Buen partido de los rojillos, que se imponen a un rival directo en la clasificación para seguir abriendo brecha con un descenso magnificado por los arrastres.
El Obispo Laplana continuaba presentando una pobre imagen, rodeado de obras sin finalizar, vallas derribadas, charcos, sin grada para sentarse o cubrirse de las lluvias, sin vestuarios... motivo de queja de un San José Obrero -y de numerosos usuarios de la instalación- que volverá a finalizar la temporada sin ver avances en el campo.
Buena salida la del San José Obrero a un partido que comenzaba con lluvias intermitentes: el conjunto rojillo, aun sin finalizar grandes ocasiones, estaba teniendo más presencia en campo rival con algunas internadas especialmente por banda derecha, con Willy. Fueron certeros en la primera de sus finalizaciones: Balles, por banda izquierda, cuajó una gran jugada y se zafó de su par para enviar un pase al área pequeña, en la que Javi Fernández se incorporaba para rematar de primeras y anotar el 1-0 mientras se caía al estar encimado por un defensa.
Se sacudió ligeramente el polvo el Bargas, que empezó a pisar algo más el área contraria. En una jugada similar empatarían el encuentro: un centro lateral proveniente desde la banda lo remataba Samuel Gil para equilibrar el marcador.
No se hizo de rogar la respuesta rojilla: estaban haciendo daño con balones largos y uno de estos esféricos le cayó a Willy, que controló con suma calidad y, con poco ángulo desde una posición algo escorada, envió un misil cruzado al segundo palo que sorprendía a Simón Sánchez. Un auténtico golazo del 9 rojillo para volver a adelantar a los suyos. Concedió poco el cuadro de Adrián Algarra, que, más allá de algún tiro lejano bien resuelto por Mario Muñoz, no sufrió en exceso.
Tras el paso por vestuarios, el Obrero siguió acumulando ocasiones en busca de ese gol que les diese algo de tranquilidad: en el 55, Manzano, a la contra, dispuso de un uno para uno que envió por encima de la portería. Minutos después volvería a tenerla el propio Manzano con un lejano disparo que se chocaba con el lateral exterior del palo.
El cuadro visitante también daba un paso al frente y hacía trabajar a Mario Muñoz, quien firmaba unos grandes minutos con varias intervenciones: tuvo que estirarse al máximo para denegarle el gol a José Soriano con un disparo desde la frontal y también hizo una soberbia parada a quemarropa ante Adrián Arce.
Finalmente, puso algo de tranquilidad Manzano, quien ya había avisado anteriormente: recibió un centro de Willy y, con una estética y complicada posición en el aire, llegó a tocar lo justo un balón en el segundo palo para el 3-1 en el minuto 82. Todavía no había dicho su última palabra el CD Bargas, que puso contra las cuerdas al Obrero al reducir distancias con el 3-2 en el 87, cuando Luis Martín aprovechaba un error en el blocaje de balón.
En un sufrido y alargado descuento, el Obrero se defendió con uñas y dientes para mantener ese resultado. Suma así 43 puntos el San José, 8 por encima del Fuensalida, que marca el descenso por coeficiente. No obstante, el cuadro rojillo tiene un ojo puesto en las categorías superiores, ya que se prevén arrastres desde las mismas. Con 6 puntos por disputarse, la permanencia está virtualmente sellada, pero no es matemática todavía.