Desprende pasión cuando habla de lo que ama y sus resultados van en sintonía. Sergio Martínez vive su mejor momento deportivo en la milenaria arte marcial del wu shu tras el paso por el FISU Juegos Mundiales Universitarios celebrado en Brasil. Regresa con una medalla colgada del cuello y una mochila llena de experiencias que le animan a seguir peleando.
El campeonato celebrado en Brasil se suma a otra gran cita internacional como lo fue el Europeo disputado en Lyon el pasado mes de mayo. Desde que conoció la noticia de que acudiría a ambos, no paró de preparase. “Entrené como un loco, no cabía en mi cuerpo”, recuerda entre risas el conquense, que afrontaba sendas citas con una mezcla de ilusión y ambición.
Primera parada: Lyon. La confirmación del buen momento de Martínez, que empezó a sentirse capaz de grandes cosas. “Me sentía bien compitiendo, veía progreso y era como volver a tu sitio. Ya conoces a la gente, te saludan y piensas: no vengo de paseo, tengo nivel para estar aquí. Esto es lo que me llena”, asegura. Allí, ganaría un combate y llegaría hasta cuartos de final, concluyendo una notable participación.
Poco tiempo tuvo para asimilar esta experiencia continental, ya que este mes de junio viajaba a Brasilia para el desafío del Mundial Universitario, una competición que tenía entre ceja y ceja desde hace tiempo: “Lo visualizaba, lo pensaba, lo soñaba. Sentía que tenía que ser este mi momento”, confiesa. El desenlace, aunque muy meritorio por haber llegado a las semifinales, no fue el que había imaginado. “Me veía ganando. Veo el combate y pienso que estaba ahí, que lo podíamos haber conseguido”, cuenta con cierta resignación.
No obstante, recibió un vital apoyo por parte del seleccionador nacional, Sobradelo, y de sus compañeros: “Me ayudó muchísimo. Me decía que todas las experiencias tienen que servir para aprender y que cada cosa que te ocurre es una oportunidad de crecimiento. Tenía que quedarme con eso”, explica.
Con la perspectiva que otorga el paso de los días, el joven conquense prefiere quedarse con el aprendizaje acumulado de este campeonato. “El resultado no era el que quería, pero fue una experiencia muy bonita que me hizo mejorar en todos los sentidos”, afirma.
El luchador conquense cierra su mejor temporada internacional con una medalla y la ilusión intacta por seguir creciendoGANAS DE MÁS
Este Mundial Universitario ha puesto fin a la presente temporada, y ahora, con un merecido descanso por delante, el luchador conquense mira al futuro con la misma ambición con la que ha afrontado este año, o quizás más. “Tengo una ilusión y un fuego por competir y hacer sanda que no puedo explicar. Quiero volver a ganar el Campeonato de España e intentar regresar a un Mundial. Es en Filipinas, suena increíble”, asegura.
Agradeciendo el apoyo recibido durante todo el proceso a compañeros, entrenadores, seleccionadores, familiares y amigos. “Son experiencias que recordaré toda la vida”, asegura.
Con esta medalla internacional en el bolsillo y la experiencia de haber competido entre los mejores, el conquense continúa con la motivación intacta y la ilusión de llevar el nombre de Cuenca a los escenarios internacionales del Wu Shu. A sus 22 años, Martínez se ha consolidado como uno de los grandes referentes nacionales de esta disciplina y afronta el futuro convencido de que todavía tiene margen para crecer. Porque, más allá de las medallas, lo que le mueve sigue siendo la pasión por un deporte que le ha cambiado la vida.