Hay deportistas que compiten por medallas y otros porque el deporte forma parte de su manera de entender la vida. Alberto Lumbreras lo hace por lo segundo, aunque, por el camino, también consigue lo primero. Así lo demuestra tras su paso por el Campeonato de Europa de Maratón de Piragüismo, recientemente disputado en Rumanía. Con tres medallas colgadas al cuello, ya piensa en su próximo gran objetivo: el Campeonato del Mundo, que se celebrará en Argentina durante el mes de octubre.
Hace apenas un año, el palista conquense no encontraba sus mejores sensaciones. La cita europea deparó una retirada en K1 y un discreto resultado en K2. “Afrontaba esta temporada con incertidumbre”, reconoce Lumbreras, quien además sufría una hernia discal que le obligaba a parar durante un mes y medio. Sin embargo, una vez recuperado, retomó el ritmo, algo que se acentuó tras su paso por Zamora en el Campeonato de España, donde terminó “de coger el punto de forma”.
En K1 se midió de tú a tú con el gallego Jesús Rodríguez, referente a nivel internacional y habitual dominador de los mundiales, de quien se distanció tan solo 30 segundos. En K2, junto a Javier Madrid, cuajó una gran actuación que había preparado específicamente, mientras que la tercera presea llegó de sorpresa. Blanca Arroyo se quedó sin pareja para el K2 mixto y ambos decidieron competir juntos prácticamente sobre la marcha. “Yo estaba ya hecho polvo después de las otras pruebas, pero al final salió muy bien”, comenta entre risas con respecto a ese oro.
Argentina es el gran objetivo de ahora en adelante. Si bien todavía es difícil saber qué rivales acudirán, tiene claro que debe centrarse en sí mismo. “Si llego con este estado de forma, creo que vamos a estar en el grupo de cabeza”, ambiciona.
Estrategia y resistencia se conjugan en la exigente modalidad de piragüismo, donde cada detalle cuenta en largas regatas que, en el caso de la categoría máster, comprenden 19 kilómetros. La salida se torna decisiva para enganchar la ola del grupo puntero y ahorrar esfuerzos posteriormente, así como el primer porteo en el que es importante no desengancharse. “Llega un grupo muy grande y ahí se quedan dos, tres o cuatro. Después es muy complicado cambiar de grupo”, comenta.
Antiguos olímpicos y piragüistas de talla mundial compiten a día de hoy en la categoría máster, siendo este uno de los aspectos que más disfruta Alberto Lumbreras: “Cuando era joven veía a muchos de ellos en las revistas y eran mis referentes. Ahora estoy compitiendo con ellos”, traslada el palista, quien asegura que el buen ambiente en las competiciones es lo que más le ayuda a mantener la motivación después de tantos años.
Tres medallas europeas confirman la recuperación de Lumbreras, que afronta el Mundial con opciones de pelear por el grupo de cabezaDIFICULTAD PARA ENTRENAR
Paradójicamente, mientras compite por medallas internacionales, Lumbreras encuentra obstáculos para entrenar en Cuenca, su casa. En 2025 trasladó su malestar al no poder hacer uso de las instalaciones de Las Grajas, de titularidad municipal y gestionada por el Club Piragüismo Cuenca, dadas las condiciones impuestas, que le exigen competir con la licencia de la entidad conquense. “No entiendo que una instalación municipal no pueda ser utilizada por cualquier deportista de la ciudad. Sería como impedir que un atleta usara las pistas porque no pertenece al club de atletismo”, expresa Lumbreras, quien sigue sin respuesta a día de hoy en cuanto a esta problemática. Aunque reconoce que se ha acostumbrado a convivir con estas dificultades, sigue pensando que ese modelo perjudica al crecimiento del deporte en una ciudad como Cuenca.
A pesar de las adversidades, sigue disfrutando del deporte como el primer día: “Voy a seguir entrenando y compitiendo hasta que el cuerpo y la mente me lo permitan”, asegura, deseando que llegue ya el mes de octubre para volver a ponerse a prueba.