El deporte tiene estas cosas. Si la semana pasada el Rebi Cuenca se lamentaba por un punto perdido en el último segundo, hoy lo celebra. Desde luego, han hecho méritos para que la moneda cayese de cara esta vez: 36-36 es el resultado del partido que les ha enfrentado al Fraikin BM Granollers en el Palau d’Esports, una de las canchas más complicadas de la liga y de la cual han conseguido arrancar un valioso empate.
Se adelantaba el Rebi Cuenca gracias a una intervención de Decsi Gabor y el tanto de Tavares, aunque pronto recuperaba la delantera el combinado granollerí. Decisivo el portero húngaro en los primeros minutos, si bien Pau Panitti, para los locales, también estaba apareciendo bajo palos.
Los tantos de Lima y Mosca -con parada de Gabor de por medio- hacían pasar del 5-3 al 5-5, momento en el que el Rebi Cuenca daba un paso al frente. Aprovechando unas exclusiones en Granollers, Nacho Pizarro y Miguel Pinto, que machacaba a la contra, ponían el 8-9 para devolverle la batuta a los conquenses. No obstante, las tornas cambiaban de nuevo y un arreón de los locales -mezclada con las pérdidas en las filas conquenses- dibujaba un 12-10 con el que Lidio Jiménez pedía tiempo muerto.
Las paradas de Panitti y dos decisiones arbitrales algo controvertidas -gol anulado al Rebi y un 7 metros para Granollers en la jugada inmediata- ponían el 16-12. No pudo reducir la desventaja el equipo conquense, que se marchaba cuatro tantos abajo -18 a 14- al descanso.
La respuesta de los conquenses tras el paso por vestuarios fue contundente: Nacho Pizarro, por partida doble, se sumaba junto a Toth en un muy buen arranque en el que recortaban distancias. Acusaban ahora varios errores los locales, que se topaban con errores técnicos, postes y también goles en contra a puerta vacía, ya que habían sufrido una exclusión y se arriesgaban con el portero-jugador.
Así, el Rebi Cuenca, en sus mejores minutos, ponía el 20-20 en el marcador dándole la vuelta a una desventaja de cuatro tantos. A partir de entonces, máxima igualdad hasta que apareció Decsi Gabor para tapar providencialmente dos intentonas locales, dándole alas a los suyos para que remontasen hasta el 22-23.
Vallesanos y conquenses se disputaban el liderato en un toma y daca en el que ninguno conseguía despegarse de su rival, si bien era Granollers quien solía tener ese tanto de ventaja. Tras un tiempo muerto, una pérdida en el pase por parte del Rebi ocasionó el robo y posterior contra de Gerard Domingo despegaba a los locales, circunstancia que continuaba con un bloqueo a Lima y el consiguiente tanto que ponía el 32-39. Otra pausa solicitaban los conquenses para revertir la situación a falta de menos de 7 minutos. Papeleta complicada.
Costaba mucho remar con esta desventaja de tres tantos ante un Granollers, aunque no se dejó caer un Rebi Cuenca que volvía a meterse en el partido: el joven Jan Blas, por partida doble, y un certero Rajmond Toth -otro gran partido del central- dibujaban el 34-33 a falta de tres minutos. Había partido.
Se mantuvo la igualdad hasta unos decisivos segundos finales que se avivaban tras la parada de Decsi Gabor ante Gerard Domingo. Balón para el Rebi Cuenca y última jugada del encuentro. Manuel Lima, desde 9 metros, y con un tiro bajo desde la cadera, anotaba un auténtico golazo para anotar el 36-36 y desatar la euforia en las filas conquenses, conscientes de que habían conseguido arrancar un punto de una de las canchas más complicadas de la liga.
Reparto de puntos y satisfacción en el equipo conquense, que ve recompensado su progresivo buen juego con un meritorio empate. Se colocan así con un total de 3 puntos tras este partido aplazado de la jornada 4. Los conquenses harán noche en la zona y, sin tiempo para descansar apenas, se enfrentarán mañana mismo al Barça a las 19 horas, partido que se sobreentiende como imposible en Liga ASOBAL para cualquier equipo.