El Conquense Juvenil se da un festín ante el Guadalajara (6-2)
El Conquense Juvenil no ha podido tener mejor estreno de temporada en Los Tiradores. Los blanquinegros se han impuesto por seis goles a dos al Guadalajara en un encuentro que dejaron prácticamente sentenciado durante una gran primera mitad.
Desde el inicio, el partido se convirtió en un monólogo del conjunto conquense. Los locales llevaron la iniciativa, fueron muy mordaces en la recuperación de balón y dominaron el encuentro ante un Guadalajara incapaz de frenar el hambre blanquinegra.
Y ese dominio no tardó en verse reflejado en el marcador. Un espléndido Pablo Pérez fue el encargado de abrir la cuenta conquense con los dos primeros goles de la tarde. El primero llegó tras una gran recuperación de balón y el segundo, de falta directa. Hugo también quiso unirse a la fiesta y, antes de cumplirse la media hora de juego, ya había firmado su particular doblete.
Así, con un contundente 4-0 en apenas 30 minutos de partido, se encontraba el Guadalajara frío, impreciso y sin ideas ante un Conquense que había sido dueño y señor del encuentro.
Con una ventaja de cuatro goles en el marcador, los de Héctor Rubio afrontaron la segunda mitad con cierta confianza y sin demasiada intensidad en su juego. Los blanquinegros bajaron una marcha, especialmente en el centro del campo, ante un Guadalajara que, pese al resultado, salió con hambre de gol.
Y lo encontró por partida doble. En apenas dos minutos, el conjunto alcarreño consiguió recortar distancias con dos acciones prácticamente idénticas: pase en profundidad por la banda derecha y definición cruzada al palo largo, lejos del alcance del guardameta conquense. Dos golpes consecutivos que colocaban el 4-2 y devolvían momentáneamente la emoción a un encuentro que parecía sentenciado.
Los dos tantos sirvieron para despertar al Conquense. El conjunto blanquinegro volvió a mostrarse mucho más intenso en la recuperación, ganó presencia en el centro del campo y comenzó a construir jugadas con mayor profundidad. El Guadalajara había aprovechado su momento, pero poco a poco fue perdiendo las opciones de seguir haciendo daño.
Cuando se cumplían aproximadamente los 20 minutos de la segunda mitad llegó el 5-2. Una recuperación por la banda izquierda permitió a los blanquinegros profundizar y dejar el balón para que Jorge rematase prácticamente a placer, con el portero ya vencido.
El quinto terminó de frenar la reacción alcarreña, pero no las ganas de un Conquense que quería subirse a “la Vaca” con un gran resultado. Ni la ventaja en el marcador ni el calor hicieron que los blanquinegros diesen por terminado el encuentro. Los conquenses continuaron peleando cada balón y buscando un sexto tanto con el que redondear la tarde.
El Guadalajara, por su parte, apenas consiguió generar peligro sobre la portería local. Dispuso únicamente de dos saques de esquina en todo el encuentro y, ya en la recta final, consiguió construir una de sus mejores acciones ofensivas. La jugada terminó en un remate que el guardameta conquense neutralizó con solvencia, evitando que los visitantes volviesen a recortar distancias.
Y prácticamente a continuación llegó el premio a la insistencia blanquinegra. A falta de apenas un minuto para el final, el Conquense encontró el sexto gol que llevaba buscando durante los últimos compases. Un tanto en propia puerta del Guadalajara puso el definitivo 6-2 en el marcador.
Una goleada para poner el broche a una tarde en la que, pese a los dos minutos de desconexión que permitieron al Guadalajara acercarse en el marcador, el Conquense supo reaccionar, mantener el control y, sobre todo, no conformarse con la ventaja.