Llega el momento decisivo de la temporada para la UB Conquense, que ha finalizado la liga regular en un meritorio tercer puesto que les otorga el derecho a disputar la fase de ascenso a Primera RFEF. Toda la temporada está en juego para los blanquinegros, que se medirán al Xerez CD en una eliminatoria a doble partido: el primero de ellos tendrá lugar a domicilio, en el Estadio Municipal ‘El Chapín’, el sábado 9 de mayo a partir de las 19 horas.
Los blanquinegros llegan a la cita en calidad de terceros clasificados en el Grupo V de Segunda RFEF, mientras que el cuadro jerezano ha sido cuarto gracias a su efectividad goleadora y solidez defensiva: 32 goles a favor y 24 en contra en 34 partidos.
Rober Gutiérrez, entrenador de la UB Conquense, traslada en nombre de todo el equipo la “ilusión y el hambre” con la que llegan a esta fase de ascenso. “Es lo que llevamos esperando mucho tiempo y hemos trabajado toda la temporada”, traslada el técnico, corroborando el buen estado anímico y físico de los jugadores.
En cuanto al Xerez, identifica algunas de sus virtudes: “No ha perdido dos partidos seguidos en toda la temporada y en el Chapín solo ha encajado seis goles, indicativo de la regularidad, estabilidad, rigor táctico y orden que tienen”, advierte el técnico. Destaca que se trata de un equipo “muy estable y muy bien trabajado” al que tan solo le ha faltado regularidad en el gol para estar más arriba, ya que sus números atrás “son bestiales”.
El Chapín espera un auténtico lleno (20.000 personas) para el duelo entre Xerez y ConquenseFIELES A SU ESTILO
Independientemente del rival, Rober Gutiérrez tiene clara su idea: “Uno tiene que ser lo más fiel posible a lo que nos ha llevado a estar aquí, no tenemos que atentar contra nuestras señas de identidad”, expresa el almeriense, quien asegura que irán a por el partido desde el minuto 1 y sin especular, algo que les ha representado durante toda la campaña.
Por otra parte, también es consciente de cómo gestionar la eliminatoria a 180 minutos, pidiendo a sus jugadores estar tranquilos ya que no se trata de un partido “a vida o muerte”. “Si no hay un tsunami o una hecatombe, lo normal es que se decida aquí en La Fuensanta porque somos equipos sólidos, compactos, competitivos y no es fácil que un equipo logre una ventaja amplia”, percibe. La consigna es clara: “Me siento preparado y siento que mis futbolistas también están preparados”, ambiciona el almeriense.