El Museo de Bellas Artes abrirá a finales de 2026
Bajo el lema ‘Museos uniendo un mundo dividido’, este 18 de mayo celebramos el Día Internacional de los Museos, esos lugares especiales sin los que el mundo sería mucho más pobre y aburrido. Cuenca es, en ese aspecto, una ciudad privilegiada. Cuenta con una de las mayores concentraciones de museos por habitante del país y, antes de que termine 2026, inaugurará en la Iglesia de Santa Cruz el futuro Museo de Bellas Artes. Así que celebrar el Día Internacional de los Museos es aquí casi una obligación.
El futuro Museo de Bellas Artes tiene el objetivo de “cubrir el vacío existente entre el arte clásico y la llegada de las vanguardias del siglo XX” y en sus paredes colgarán obras de grandes artistas vinculados a la provincia de Cuenca como Pedro Mercedes, Marco Pérez, Fausto Culebras, Julián Carboneras o Lapayese del Río. “Estamos ahora mismo seleccionando las piezas artísticas que van a formar parte de esta colección y estamos también en el periodo de adjudicación de toda la museografía que va a ir acompañando las obras que se van a exponer”, nos explica la viceconsejera de Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, Carmen Teresa Olmedo.
El Gobierno de Castilla-La Mancha mantiene por ahora “abierto” el diseño definitivo del futuro museo, aunque sí tiene clara la idea sobre la que quiere construir este espacio cultural. Se trata de “completar el relato artístico de la ciudad” y explicar el periodo previo a la irrupción de las vanguardias que terminaron convirtiendo a Cuenca en uno de los grandes referentes culturales de España. “Ese periodo de tiempo no está representado ahora mismo en ningún museo en Cuenca, es un vacío, y ese va a ser el objetivo que vamos a intentar cubrir”, explica Olmedo.
La viceconsejera insiste en que el nuevo museo pretende “cerrar el círculo” y reforzar además la identidad cultural de Cuenca a través de artistas y obras menos conocidas para el gran público, pero fundamentales para entender la evolución artística de la provincia. “Queremos que todo aquel que visite Cuenca pueda ser consciente de cuál ha sido la trayectoria artística de la ciudad de Cuenca”, subraya.
El nuevo museo ocupará el espacio de Santa Cruz una vez concluya el embalaje y traslado de las obras de la Colección Roberto Polo. A partir de ahí arrancarán los trabajos de adecuación del edificio, aunque la Junta descarta grandes actuaciones. “Obras como tal no habrá en Santa Cruz. Serán pequeñas reparaciones, pintura, adecentar el edificio y ponerlo a disposición de lo que van a ser las propias piezas”, explica la viceconsejera.
El Ejecutivo autonómico trabaja además con un horizonte temporal ya definido. La intención, según nos explica la viceconsejera, es que el museo esté listo antes de que finalice el 2026. “Empezaremos ya con los trabajos para intentar que aquello a lo que se comprometió el presidente, que es que antes de que acabe el año tener el museo listo para poder ponerlo en marcha, se pueda cumplir”.
La colección del nuevo museo estará integrada por fondos procedentes del Museo de Cuenca, de otros museos provinciales de Castilla-La Mancha y también por piezas depositadas por otras instituciones. Muchas de esas obras permanecen actualmente almacenadas o fuera de exposición.
La configuración definitiva del recorrido expositivo dependerá del futuro proyecto museográfico, to- davía en fase de adjudicación. Será ese documento el que determine la distribución de espacios, el número de piezas expuestas o los elementos visuales y didácticos que acompañarán la muestra.
UN ESPACIO DINÁMICO Y CON IDENTIDAD
“Lo que pretendemos es que el Museo de Santa Cruz no sea algo estático, que no sea algo en lo que, a lo largo de los años, se vaya viendo la misma exposición”, destaca Olmedo. “La riqueza en materia de bellas artes nos permite ir conjugando piezas y modificando las diferentes exposiciones a lo largo del tiempo”.
La Junta ha comenzado también una ronda de contactos con representantes del tejido artístico y educativo conquense para escuchar propuestas y perfilar el contenido del museo. La primera reunión se celebró la pasada semana con representantes de la Universidad de Castilla-La Mancha y de la Escuela de Arte Cruz Novillo. “Son los dos grandes referentes a nivel docente en materia artística de la ciudad y yo diría que de Castilla-La Mancha, sobre todo la Facultad de Bellas Artes”, señala la viceconsejera, que avanza nuevos encuentros con fundaciones, gestores culturales y responsables de otros espacios artísticos de la ciudad.
Olmedo defiende además un modelo de museo dinámico y alejado del concepto tradicional de mero contenedor artístico, con una importante apuesta por la actividad didáctica y la renovación constante de contenidos: “Los contenedores expositivos creo que poco a poco están pasando a la historia. Siempre intentamos que quienes visitan nuestros museos tengan una visión diferente y que las exposiciones dialoguen con nuevas piezas y nuevos discursos”.