“Me gusta plasmar la realidad, pero con pequeñas diferencias”
La vocación, cuando es verdadera, siempre encuentra el momento para salir a la luz. Es el caso de Mari Carmen Marco Martínez (Cuenca, 1982), quien divide sus días entre las aulas del IES Alfonso VIII, donde imparte la asignatura de matemáticas, con los lienzos, que llenan sus ratos libres.
Ella se formó en Administración y Dirección de Empresas, pero desde bien pequeña, el arte ha formado parte de ella. Y ahora, la docente y artista acerca parte de su obra al público conquense a través de la exposición ‘A toda carrera’, que se puede disfrutar hasta el mes de junio en el bar El Montañés.
La muestra propone un viaje nostálgico al asfalto del pasado. “Es un homenaje a los coches antiguos de los años 60, como el Seat 600, el Escarabajo o el primer Golf”, detalla Mari Carmen, quien subraya que las obras se han creado en acrílico con tonos muy vibrantes.
Y es que, el uso de colores llamativos tiene como objetivo captar la atención de la gente. “Me inspiró mucho la fiesta de los años 80 de Tarancón y cómo la gente saca a relucir estos vehículos clásicos que ya se ven muy poquito; es algo que realmente me apasiona”, detalla la artista.
La exposición en el bar El Montañés, un espacio en el que se estrena por primera vez gracias a la buena sintonía con el local, está teniendo una gran acogida. De hecho, la muestra ya le está abriendo nuevas puertas, pues varios aficionados a los coches clásicos se han acercado para encargarle retratos de sus propios vehículos.
EVOLUCIÓN
El idilio de Mari Carmen con los pinceles no es nuevo. Viene desde que era apenas una niña, aunque dio un paso firme en 2009 cuando comenzó a recibir clases del reconocido pintor Emilio Morales. Desde entonces, ha creado unas 80 piezas que transitan entre diversos estilos, habiendo expuesto en espacios como la Cámara de Comercio, La sala Por Amor al Arte, y participando actualmente en la muestra itinerante ‘Despiertas’ por la provincia de Cuenca.
Aunque ha explorado el arte abstracto y la técnica del óleo mediante veladuras, en esta etapa vital y artística confiesa tener una clara preferencia. “El estilo que más me gusta es el realismo”, señala con firmeza. “Me gusta plasmar un poco la realidad que observamos, pero con pequeñas diferencias. Tampoco busco un realismo al cien por cien, porque para eso ya está la fotografía, sino llevarlo a mi terreno haciendo cambios de color o de tono”, explica.
Su sed de conocimiento la ha llevado este último año a matricularse en el grado de Bellas Artes para profesionalizar su pasión. Un paso valiente que le ha permitido experimentar con nuevos soportes y técnicas, como el paso del óleo al acrílico que protagoniza su actual muestra.
A parte, esta entrada en Bellas Artes esconde un motivo mucho más profundo y sentimental que la mera técnica pictórica. Y es que, al elegir asignaturas, Mari Carmen decidió adentrarse también en el mundo de la escultura, un puente directo hacia sus raíces y sus recuerdos de infancia.
Proveniente de una familia de carpinteros, la artista creció rodeada del olor a serrín y del sonido de las herramientas trabajando el volumen. En ese entorno, la figura de su tío José Luis, fallecido hace tres años, se erige como su gran referente artístico y emocional. “A mi tío le gustaba muchísimo tallar la madera. Yo siempre lo miraba desde pequeña, y cuando contemplaba las esculturas que hacía, solo podía pensar: madre mía, qué manos”, recuerda emocionada.
Esa admiración intacta por la destreza de José Luis fue el motor que la impulsó a coger las gubias y el barro. “Me apunté a escultura por él. Me está trayendo recuerdos preciosos y me sirve para seguir aprendiendo”, confiesa. Es, en cierto modo, una forma de mantener vivo el legado de su tío y de demostrar que el talento familiar sigue vivo, ahora transformado en nuevas formas y colores.
De cara al futuro, Mari Carmen deja claro que va a seguir compaginando la docencia de las matemáticas en el instituto con los estudios de Bellas Artes y desarrollando su pasión pictórica. “Mi objetivo es poder compaginarlo en mis ratos libres para seguir sacándome el grado y realizar más exposiciones a modo de hobby”, concluye.