Cien años de música en Quintanar del Rey
La historia de la Agrupación Musical Quintanar del Rey comenzó en 1926, en un lugar tan poco habitual como los sótanos del ayuntamiento, que entonces servían como calabozos. Allí ensayaban una docena de vecinos que, impulsados por el Consistorio y tras adquirir los primeros instrumentos, dieron forma a una banda que cien años después sigue siendo una de las instituciones más queridas del municipio.
Durante décadas, aquellos orígenes apenas estuvieron sostenidos por la memoria oral. Hace ahora treinta años, coincidiendo con el 70 aniversario, varios miembros de la agrupación se propusieron reconstruir su pasado entrevistando a los músicos más veteranos y grabando sus testimonios en cintas de audio. Poco después apareció la confirmación documental ya que el alcalde de entonces, Pedro González, encontró en los archivos municipales el expediente de creación de la banda, con datos sobre la compra de instrumentos, el director contratado, los nombres de los primeros integrantes y el coste de cada adquisición.
Aquella documentación confirmó que la banda nació en 1926 y que, desde entonces, nunca ha dejado de sonar. Ni la Guerra Civil ni los cambios sociales han interrumpido una trayectoria marcada por la continuidad. “Aquí siempre ha habido música todos los años”, resume Andrés Alarcón, coordinador de la Escuela de Música.
Durante los primeros años, la banda apenas contaba con una docena de músicos. Algunos de los nombres que todavía sobreviven en la memoria son los de Salazar o Julián Pinilla, un músico y compositor de Villena que estuvo en Quintanar durante la Guerra Civil y que llegó a dedicar un pasodoble a la banda. También permanece el recuerdo de una de las primeras piezas interpretadas: un pasodoble titulado El Principiante, cuya partitura sigue siendo hoy una pequeña reliquia perdida.

Un siglo después, la realidad es muy distinta. La Agrupación Musical Quintanar del Rey cuenta actualmente con entre 85 y 90 músicos y atraviesa uno de los momentos más sólidos de su historia. Buena parte de ese crecimiento se explica por la Escuela Municipal de Música, nacida hace algo más de 25 años precisamente para nutrir a la banda.
En sus inicios fue la propia agrupación la que contrató profesores y organizó la formación de los alumnos. Sin embargo, el coste terminó siendo demasiado elevado para una asociación cultural y el Ayuntamiento acabó asumiendo la gestión. Desde entonces, la escuela es pública y se ha convertido en una gran garantía de relevo generacional.
Cada año, muchos jóvenes abandonan Quintanar del Rey para estudiar fuera, pero la Escuela de Música sigue incorporando nuevos músicos de forma constante a la banda. Esa renovación permite mantener una plantilla estable y, al mismo tiempo, conservar el espíritu de convivencia que caracteriza a la agrupación.
Ese es, precisamente, uno de los rasgos que más destaca Alarcón. “La convivencia entre generaciones es muy buena. En la banda pueden coincidir un niño de 12 años que acaba de entrar y un músico de 80 años, compartiendo atril, conversación y escenario con total naturalidad”, cuenta.
La Escuela de Música sigue incorporando nuevos músicos de forma constante a la banda
Más allá de la música, la agrupación también ha sido durante décadas y sigue siéndolo a día de hoy un espacio de unión. Las salidas a Fallas, los intercambios con otras localidades o los conciertos organizados por la Junta de Comunidades forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones de músicos.
A diferencia de otras formaciones, la Agrupación Musical Quintanar del Rey nunca ha apostado por los concursos o certámenes. Su filosofía siempre ha estado más ligada a la convivencia con otras bandas y al intercambio cultural. De hecho, uno de los actos centrales del centenario será un encuentro comarcal con las bandas de Tarazona de la Mancha, Iniesta, Casasimarro y Villanueva de la Jara previsto para el sábado 3 de octubre.
La celebración del centenario ya dejó una de sus imágenes más emotivas el pasado 28 de marzo, cuando la agrupación reunió a varias generaciones de músicos para realizar un gran pasacalles por el municipio. A los cerca de 80 integrantes actuales se sumaron unos 60 antiguos miembros, formando una banda de alrededor de 150 personas.
Fue una jornada de “reencuentros, nostalgia y emoción”, recuerda Alarcón. Muchos regresaron después de años sin tocar o incluso volvieron expresamente desde fuera del municipio para participar en una cita que sirvió para recordar que “la banda es, sobre todo, un vínculo con el pueblo”.
Además del encuentro comarcal, la agrupación prepara varios conciertos especiales a lo largo del año y tiene previstas actuaciones en lugares como Cuenca y Segróbriga, en el marco del Programa Actuamos en Patrimonio de este 2026.

De cara al futuro, los objetivos son continuar participando activamente en la vida de la localidad y ofrecer espectáculos cada vez más atractivos. En este sentido, la banda trabaja ya en conciertos para este año en los que prevén incorporar cantantes y actuaciones de danza.
En agosto, por ejemplo, está previsto un recital con la cantante Lucía Escribano, conocida por presentar El Cuentakilómetros en la televisión regional.
Pero si hay algo que caracteriza a la Agrupación Musical Quintanar del Rey es su estrechísimo vínculo con el público. Y es que, el patio de butacas del Auditorio Municipal, que tiene capacidad para 420 personas ampliables hasta 800, suele quedarse pequeño en los conciertos y audiciones de la Agrupación y de la Escuela de Música. La respuesta de vecinos, familiares y aficionados demuestra que la banda sigue ocupando un lugar privilegiado en la vida cultural de Quintanar del Rey.
Al frente de la agrupación se encuentra desde hace dos décadas Juan Sáez Molinero, percusionista de la Banda Municipal de Albacete, que asumió la dirección coincidiendo con el 80 aniversario.
Cien años después de aquellos ensayos en unos calabozos municipales, la Agrupación Musical Quintanar del Rey sigue sonando con fuerza.