Verano de ocio y diversión
Las risas de los niños se mezclan con el ruido de los juegos en los pasillos del colegio San Fernando de la capital. Unos corren de un lado a otro del edificio, otros participan en actividades organizadas por monitores, otros están desayunando… Y es que, aunque el curso escolar terminara el pasado 18 de junio, las aulas y patios de varios centros educativos siguen llenos de vida gracias al programa ‘Verano Activo’ del Ayuntamiento de Cuenca, conocidas también como las escuelas de verano.
Este año son más de 400 los menores que participan en esta iniciativa repartida entre los colegios Santa Ana, San Fernando y Fray Luis de León. Un recurso que, como explica el concejal de Educación, Víctor Fernández, se ha convertido en una herramienta fundamental para facilitar la conciliación de muchas familias durante los meses de vacaciones escolares.
Pero las escuelas de verano son mucho más que un lugar donde dejar a los niños mientras los padres trabajan. Cada jornada combina ocio, deporte y aprendizaje. Hay tiempo para los juegos de agua, para las excursiones y para la piscina, pero también para mantener ciertas rutinas educativas y seguir aprendiendo durante el verano.
La directora del Centro de Estudios Ortega y Gasset, Tania Lafuente, entidad responsable del programa, destaca que una de las claves de estas actividades es precisamente ese equilibrio entre diversión y formación. Los participantes cuentan con actividades de refuerzo, talleres y propuestas que buscan despertar su curiosidad mientras disfrutan de las vacaciones.
Entre las novedades de esta edición figuran varios talleres relacionados con la salud y el medio ambiente. Los monitores han recibido formación de la Asociación Española Contra el Cáncer para desarrollar actividades dirigidas a concienciar a los más pequeños sobre la importancia de protegerse del sol y cuidar la piel durante los meses de verano. También se han incorporado talleres medioambientales de la mano de Green Week, que acercan a los niños cuestiones relacionadas con la sostenibilidad y el respeto por el entorno.
Entre las novedades de esta edición figuran talleres relacionados con la salud y el medio ambiente
La programación incluye además visitas a distintos espacios de la ciudad. Los participantes recorrerán el ayuntamiento, viajarán en el tren turístico, conocerán el Museo Arqueológico y disfrutarán de numerosas salidas fuera de los centros educativos. De hecho, según ha detallado Lafuente, los niños realizan hasta tres actividades o excursiones semanales, una apuesta por aprovechar los recursos que ofrece la ciudad y hacer que cada semana sea diferente.
Detrás de la elección de los colegios también hay cuestiones organizativas. Fernández ha explicado que varios centros educativos de la capital aprovecharán los meses estivales para acometer obras de mejora. Es el caso de Fuente del Oro o Federico Muelas, donde se actuará en las cubiertas, o Casablanca, donde se renovarán infraestructuras de saneamiento de agua situadas bajo el patio. Estas actuaciones han llevado al Ayuntamiento a reorganizar las sedes del programa y a incorporar este año el colegio Fray Luis de León, ubicado en una zona céntrica de la ciudad.
Mientras tanto, julio vuelve a ser el mes con mayor participación. Agosto suele estar marcado por las vacaciones familiares y las fiestas patronales en los pueblos de la provincia, pero durante estas primeras semanas del verano la actividad es constante y mientras aprenden y se divierten a la espera de la vuelta a las aulas en septiembre.