UFIL Rural echa a andar con 17 participantes
El cielo de la Serranía, las piñas de los montes, los purines de las explotaciones ganaderas o los espacios naturales de los pueblos pueden convertirse también en una oportunidad para crear empleo y actividad económica. Con esa premisa arranca UFIL Rural, un programa que durante ocho semanas acompañará a 17 emprendedores de distintos municipios de la provincia de Cuenca en el desarrollo de sus proyectos.
La iniciativa, presentada este jueves por el diputado de Reto Demográfico, Javier Cebrián, junto a Ricardo Martínez, de la Universidad de Castilla-La Mancha, y Carmen Avilés Palacios, de la Universidad Politécnica de Madrid, nace con el objetivo de trasladar al medio rural el modelo de UFIL y utilizar el emprendimiento como una herramienta frente a la despoblación.
El programa cuenta con una ayuda de 155.000 euros del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro de la convocatoria para proyectos innovadores de lucha contra la despoblación.
En este caso, los participantes proceden de diferentes localidades de la provincia y trabajarán durante estas ocho semanas en la transformación de sus ideas en proyectos con viabilidad técnica y económica.
"El objetivo es retener el talento, crear oportunidades y, en definitiva, generar empleo", ha señalado Cebrián, que ha defendido que los emprendedores puedan desarrollar su proyecto de vida en los propios municipios de la provincia sin tener que marcharse a fuera de ella. En este sentido, el Cebrián ha situado UFIL Rural dentro de la estrategia que la Institución Provincial desarrolla desde 2019 para hacer frente al reto demográfico y ha incidido en que no existe "una varita mágica" contra la despoblación, sino que es necesario sumar las iniciativas de las distintas administraciones y agentes del territorio.
La propuesta mantiene la esencia de UFIL, pero amplía el abanico de actividades. Los 17 proyectos abarcan desde empresas forestales y apicultura hasta turismo, cerámica, decoración, restauración de mobiliario, mantenimiento de exteriores o fotografía y observación de aves rapaces. También hay iniciativas que incorporan tecnología y otras que buscan aprovechar recursos naturales que actualmente tienen poco o ningún aprovechamiento económico.
Carmen Avilés Palacios ha destacado precisamente esa diversidad. "No nos centramos exclusivamente en proyectos que sean de un tipo, sino que cogemos un amplio espectro de tipologías de emprendimiento", ha explicado. Y es que, el programa pretende que cada participante pueda aprovechar su propia experiencia y conocimientos para desarrollar una actividad que tenga impacto social y ambiental en el territorio, además de ser viable.
Durante las ocho semanas, los participantes pasarán por distintas fases, desde la ideación hasta la definición del modelo de negocio y la elaboración de las cuentas. Para ello, contarán con formación, mentores, técnicos y profesores que les guiarán en el proceso y tendrán a su disposición los laboratorios de la UCLM para desarrollar prototipos, realizar pruebas y avanzar en sus productos.
Ricardo Martínez ha señalado que una de las claves del programa será precisamente ayudar a los emprendedores a comprobar si sus ideas pueden llegar al mercado. "Sois vosotros los que cogéis ese reto y decidís buscar clientes, un modelo de negocio, una idea que sea innovadora", ha explicado. Todo ello con con el propósito de generar empleo, riqueza y actividad económica en la provincia.
El recorrido concluirá con un Demo Day, en el que cada participante dispondrá de cinco minutos para presentar su proyecto ante posibles clientes o inversores. Será la puesta de largo de unas iniciativas que ahora se encuentran en distintos puntos de desarrollo, algunas todavía en fase de idea y otras ya en funcionamiento.
Entre ellas está la de Abraham Ibáñez, de 27 años y natural de Cañete, que junto a su hermana trabaja en una propuesta de astroturismo basada en una ruta gamificada con realidad aumentada. El proyecto pretende aprovechar el recinto amurallado de la localidad y la calidad del cielo de la Serranía para crear una experiencia turística diferente. "Vimos una oportunidad de negocio", explica, con la intención de comprobar durante UFIL Rural si la idea que llevan meses trabajando tiene viabilidad técnica y económica.
Otro de los emprendedores es Pablo Patón, de 25 años y natural de Cuenca capital, cuya propuesta todavía en fase de validación para producir un fertilizante de base nitrogenada a partir de los purines de las macrogranjas de la provincia. La intención es estudiar una fórmula que permita reducir el impacto ambiental de estos residuos y, al mismo tiempo, generar actividad económica.
Otro de los proyectos parte del aprovechamiento de las piñas de los montes conquenses. Antonio Tejeda Cruz, de 24 años, plantea aprovecharlas para atender la demanda existente en Centroeuropa, donde se utilizan para elaborar comederos para aves. Su objetivo a largo plazo es avanzar desde la exportación de la materia prima hasta la elaboración del producto final en la provincia y generar empleo en el medio rural, especialmente en Sotos.
Desde Enguídanos, Emilio Terráez Huerta, de 27 años, participa con un proyecto centrado en el diseño de jardines habitables en espacios exteriores, tanto públicos como privados. Su idea busca transformar espacios para hacerlos más atractivos y favorecer que visitantes y nuevos habitantes encuentren en los pueblos lugares donde vivir, descansar y desconectar.
